Hace tres días se inició la "madre de las semanas", por lo menos para los cristianos. Es la Semana Grande, Mayor o Santa, que año con año congrega a millones de feligreses alrededor del mundo, en actos litúrgicos para celebrar la pasión, muerte y resurrección de Cristo.
Se trata de católicos, evangélicos, metodistas, bautistas y demás iglesias inspiradas en los Evangelios. Ellas coinciden en que, sin obviar las manifestaciones externas (entre ellas, las procesiones), lo importante es que cada persona reflexione sobre el significado de la enseñanza de Jesús.
Además, opinan que este es un buen momento para valorar la relación que cada uno mantiene con Cristo.
¿Afuera?
A diferencia del resto de las denominaciones cristianas, los fieles católicos han contribuido a la Semana Mayor con el festejo de procesiones, caracterizadas por suntuosos trajes, el paso de soldados y toda una escenografía.
De esas procesiones existen indicios que datan del año 384 (siglo IV), de una peregrinación que se efectuaba en Jerusalén el día que corresponde al Domingo de Ramos. Los cristianos, encabezados por el obispo, caminaban durante todo el día, desde los Montes de los Olivos hasta la parte más baja de la ciudad. El Viernes Santo se hacía otro recorrido al monte donde fue crucificado Jesús.
"Los fieles (en el caso de los católicos) asisten más a las procesiones, que son actos más tradicionales y externos, que a las ceremonias litúrgicas (misas). De ahí que la Iglesia apoya estos rituales callejeros y los aprovecha como medio para evangelizar", dice el padre Juan Luis Mendoza.
Por su parte, la Iglesia se ha encargado de mantener sus actos oficiales la liturgia del Domingo de Ramos, la misa crismal del Jueves Santo por la mañana, la misa de la cena del Señor, la vigilia pascual y el Domingo de Resurrección. Cada uno de ellos posee algún antecedente descrito en los Evangelios.
Para Mendoza, si bien es cierto que celebramos que Cristo padeció y murió, hoy día, la gente debe entender que también padece en todos los hombres y mujeres que sufren hambre, que están enfermos, sin techo, deportados, agonizantes, víctimas de las guerras...
El mismo interés
Para Sixto Porras, pastor evangélico y director ejecutivo de Enfoque a la familia, Semana Santa es tiempo para limpiar los corazones y acercarse a la familia.
"Los evangélicos no tenemos mayores actividades que las que realizamos todas las semanas; sólo en Domingo de Resurrección hay una ësanta cena (rito similar al de la comunión en los caAñade que no se trata de subestimar la fecha, sino que las enseñanzas sobre la muerte y resurrección de Cristo se explican a los fieles durante todo el año.
German Sánchez, superintendente del Distrito Central Metodista en Costa Rica, concuerda con Porras y agrega que los fieles deben hacer un alto en el camino, pensar en su propia vida y valorar la salvación que Jesús obsequió.
A diferencia de los evangélicos, los metodistas realizan una celebración el Viernes Santo, llamada "Siete palabras", haciendo alusión a las últimas que exclamó Cristo antes de morir en la Cruz.
"El domingo de Pascua es el día más importante de esta semana. Hacemos un culto desde las 6 de la mañana, donde impera la alegría porque se plasma la victoria de Jesucristo sobre el mundo", puntualiza.
Y es que, para las tres fes cristianas, no fue aquella la muerte de un simple hombre, sino la de quien resucitó para salvarnos.
"Ahora, después de 2.000 años, los fieles deben entender que la Pascua no terminó con Cristo. La vida continúa hasta los últimos días", dice el padre Mendoza.
Días mayores
Es conveniente que usted se informe sobre los actos litúrgicos que se llevan a cabo en el lugar donde usted vive.
Desde el lunes y hasta el día de hoy no hay nada especial. Además de participar en la eucaristía, la gente aprovecha para confesarse, seguir el Vía Crucis y meditar.
Jueves Santo. Por la mañana, hay una Eucaristía en la Catedral ("misa crismal") y se bendicen los santos óleos de los enfermos. En la tarde, empieza el llamado "triduo pascual" con la misa vespertina de la Cena del Señor.
Viernes Santo. Se conmemora la Pasión del Señor. Incluye a liturgia de la Palabra, la oración universal de los fieles, la adoración de la Santa Cruz y la comunión. Antes y después se suelen hacer procesiones.
Sábado Santo. Día litúrgico de silencio y meditación hasta que llega la noche. Con él se da principio a la Vigilia Pascual.
Domingo de pascua o Resurrección. Domingo significa "día del Señor" porque en él Cristo resucitó. Es el día cumbre del cristianismo. Este domingo se inaugura un tiempo de alegría y de fiesta que dura cincuenta días. Para el cristianismo es el día cumbre de las celebraciones.
Fuente: entrevista con el sacerdote Juan Luis Mendoza.