Hace relativamente poco tiempo entró a Costa Rica la atención de las lesiones deportivas, y hoy vemos como hay médicos y profesionales de otras disiplinas atendiendo a los y las deportistas, especialmente en el fútdbol. Sin embargo, esto es solamente el final, no el principio del abordaje de este problema que irá in crescendo, a menos que tomemos medidas desde ya.
Hay dos tipos de disciplinas deportivas: los deportes de élite, y los deportes masivos o populares. Así como nunca le podremos hacer entender a un alto ejecutivo que abandone la práctica del golf por una lesión en el carpo o en el manguito rotador, tampoco un futbolista de primera división está preparado para dejar su trabajo y hobbie por una rodilla que se degeneró hasta la lesión irreversible por infiltarse, que aún es práctica común en algunos clubes.
Esto, por ejemplo, ya no tiene solución alguna pues la cortisona y sus derivados dañan irreversiblemente el cartílago articular. Lo sabemos en Costa Rica desde al menos el año 1981, así que no habrá excusa alguna para una infiltración, menos en un deportista de alto rendimiento, lo mismo daña los tendones, dejándolos listos hacia la ruptura o la degeneración. Esto es un asesinato médico de un jugador, sea por ignorancia o por negligencia, será siempre una causa de "mal praxis".
Para atender deportistas no hace falta ser deportista, pero sí conocer la mecánica de los deportes, la historia y evolución de ellos, así como las reglas de prevención.
Trato responsable
Para autorizar a un delantero de 18 años a jugar, deberemos haber examinado su estado de salud, descartando deformidades de la columna, acortamiento de los miembros inferiores, y demás. Una vez hecho el minucioso examen clínico del individuo sano, nos veremos obligados a corregir lo que es corregible y a evitar lo que es evitable.
Si un hombre de 18 años, sano orgánicamente, presenta una diferencia de longitud de las extremidades inferiores, -digamos, la derecha 6 milímetros mas corta que la izquierda- tenemos un caso claro de que, si no se compensa esta discrepancia con una plantilla, lo tendremos con una rodilla izquierda lesionada por sobrepeso oscilatorio.
Esto, aunado al esfuerzo físico de este hipotético jugador, hará llegar la lesión de la rodilla 25 años o mas temprano que en un no jugador, lo cual lo convierte en un discapacitado a la edad de 28 o 32 años.
Fatal destino para alguien que vive de la práctica deportiva, esto hará que sea por el resto de su vida un tomador de fármacos crónico por dolor, y lleno de frustración.
Si tenemos a una corredora de fondo con una deformidad de columna, como una escoliosis leve, y no la diagnosticamos a tiempo, ella se verá necesitada de "caer" más fuerte sobre un lado, digamos que el pie izquierdo, lo que hará que el pie sufra más traumatismo. Así, tendremos una mujer con calcificaciones del tendón de aquiles que no se hubieran presentado si se hubiera detectado la escoliosis a tiempo.
En Costa Rica muchos casos de escoliosis, quizá la mayoría, jamás son diagnosticados. Basta ir a la playa y ver la gran cantidad de mujeres con un hombro mas elevado que el otro.
Puede que cosméticamente sea irrelevante, pero en un deportista es fatal para su desempeño y esto obligará al atleta a lejarse de su pasión. Esto es igual de válido para una nadadora que para una corredora o una basquetbolista.
Mejor prevenir
El bajo rendimiemto del equipo en un club está en íntima relación a la calidad y cantidad de sus lesionados crónicos. Lo peor es saberlo y tener que callarlo, saber que un equipo anda mal por estos hechos, y esto es lo que me lleva a tratar de llegar a cada atleta de Costa Rica, en un ideal de que que la gente se asesore adecuadamente.
¿Qué tamaño de empuñadura de raqueta de tenis necesito?, ¿Qué debo hacer antes de jugar al tenis? Si soy futbolista ¿cuánto y qué tipo de calentamiento necesito?.
Tenemos que llegar a esto, si queremos descollar en los deportes, si queremos a una afición fiel ahí, tenemos que llegar a la práctica de la prevención de las lesiones cotidianamente. La atención de las lesiones es otro cantar, el fundamento es prevenir, evitar que llegue el problema.
Es hora de decirlo: un músculo cicatriza después de una lesión, pero jamás será un músculo normal, el hueso sí queda normal al cabo de pocos años, el tejido muscular no.
Los emperadores chinos pagaban a sus médicos para que no los dejaran enfermarse, ahora pagan para que los curen. Hay que evitar la enfermedad o la lesión, es más barato para club y jugador, es más barato que curar.
* El autor
Dr. Rogelio Arce, especialista en Ortopedia y traumatología.