EN EL ESPECTÁCULO Una noche en la Alhambra, las bailaoras de la Escuela Tierra Flamenca hacen lo suyo con placer, pasión y poderío. Todas ellas -en total, diez- para dar vida a su más reciente espectáculo, taconean juntas al compás que marcan las guitarras.
Con una escenografía situada junto a una de las Torres del Castillo de Alhambra (joya arquitectónica de la ciudad de Granada en España), la demostración de baile está colmada de ritmos andaluces que sueltan la rienda a bailes tradicionales, percusión con elementos rústicos y fusiones de bailes flamencos.
Precisamente, una combinación de varios géneros bailables es la que marca un punto innovador dentro de la presentación. En determinado momento, Sabrina Fuchs interpreta una coreografía flamenca que poco a poco se intercala con la del experimentado bailarín de jazz David Martínez. Finalmente, se logra un impresionante cruce entre los dos géneros.
"Este show se caracteriza por ser algo diferente. En él no se aborda el flamenco de forma convencional. Tiene elementos que lo hacen diferente. Por ejemplo, en una parte bailamos con jeans y no con los vestidos tradicionales. Además, siempre se incluyen los pasos que están de moda en el flamenco: esto, por los viajes que hago a España todos los años", comenta Fuchs, quien además es la directora del espectáculo y de la escuela de baile.
Fuchs agrega que la buena coordinación de las bailarinas se debe a que trabajan juntas desde hace varios años. Además, explica que la preparación y estudios que ha realizado cada una, ayudan a potenciar sus coreografías.
El grupo de la Escuela Tierra Flamenca está conformado por Irene Dobles, Jenny Araya, Vanessa Retana, Anita Marote, Gloriana González, Alejandra García, Paula Acevedo y Patricia y Cynthia Gallo.
Para Dobles, una de las estudiantes más experimentadas de la escuela, Una noche en la Alhambra es un trabajo fresco que dará una idea renovada de lo que es el flamenco.
Por su parte, la música original del espectáculo está compuesta por el grupo Tumbaga: Pepe Chacón, Alfredo Rivera, Edgar Flores, Manuel Montero y Alex Labos. Ellos crearon las farrucas, bulerías, alegrías y tangos flamencos que acompañan las coreografías.
Con Una noche en la Alhambra, el flamenco levanta su mirada y las manos, y contonea sus caderas porque la fiesta está por comenzar.