Tragedia familiar. La actriz Natasha Richardson murió ayer en un hospital de Nueva York, tras permanecer internada debido al grave accidente de esquí que sufrió en Canadá, según informó un portavoz de su familia.
Richardson, de 45 años, se encontraba en la unidad de cuidados intensivos del Lenox Hospital Hill, donde la acompañaban su madre, la actriz Vanessa Redgrave, y su marido, el actor Liam Neeson, con quien tuvo dos hijos.
En un comunicado, Alan Nierob, de la firma de relaciones públicas Rogers and Cowan, afirmó: “Liam Neeson, sus hijos y toda la familia se encuentran conmocionados y destrozados por la trágica muerte de su adorada Natasha”.
La actriz sufrió un grave accidente el pasado lunes en Mont Tremblant, en las cercanías de Montreal, mientras recibía una clase de esquí con sus hijos.
Tras caerse, la protagonista de Nell pareció estar bien, pero una hora más tarde empezó a quejarse de dolores de cabeza.
La edición digital del diario New York Post y la revista E-On Line informaron ayer que la familia de Richardson habría decidido la desconexión de los aparatos que mantenían viva a la actriz.