El jueves 23, en Edimburgo (Escocia), Penn asistió a la premiére de su más reciente película, The Pledge ( La promesa ). Dijo entonces que el momento es propicio para que una revolución cultural estremezca a su país, pero la mayoría de los norteamericanos ya no tienen ganas de luchar, se quejó.
"No creo que la gente ya valorice la idea de una revolución", dijo Penn a los periodistas. "Sería un movimiento enormemente patriótico que invertiría en la posibilidad de una revolución", agregó.
En lugar de eso, alabó las protestas contra la globalización en las cumbres de líderes mundiales en Seattle y Génova como prueba de que algunos jóvenes todavía tienen pensamiento propio y están preparados para lograr un cambio.
"Están sucediendo muchas cosas en el mundo", dijo Penn. "Hay mucha gente que está arriesgándose... Tienen una especie de interés unificado en la humanidad en general, y esa es una de las mejores cosas que tenemos", sostuvo Penn.
Con 41 años y padre de dos hijos, Penn es considerado uno de los mejores actores y directores de su generación, y ha recorrido un largo trecho desde que era el esposo de la megaestrella pop Madonna. Entonces, Penn golpeaba a los periodistas.
The Pledge , un filme de suspenso ambientado en Nevada, es típico de su posición al borde del sistema de Hollywood.
La cinta trata de un solitario detective de homicidios, Jerry Black, representado por Jack Nicholson, quien se jubila el mismo día en que es encontrado el cuerpo mutilado de una niña en las nevadas montañas.