París. La muerte del cineasta Henri Verneuil, a los 81 años, ha enlutado al séptimo arte francés, que ha perdido al maestro de La vache et le prisionnier, Peur sur la ville, Le clan des siciliens y Un singe en hiver.
A los cuatro años de edad, Verneuil llegó con su familia armenia desde su Turquía natal hasta Marsella (sur de Francia), y se convertiría en uno de los grandes exponentes del cine popular francés.
El presidente Jacques Chirac rindió homenaje al hombre que, "con su itinerario, encarnó el sueño francés y, con su obra magistral, escribió una parte de la leyenda del cine".
Con la muerte de Verneuil desaparece, para el primer ministro, Lionel Jospin, "un maestro indiscutible en la gran tradición francesa del cine popular", cuyo nombre es inseparable de grandes actores, como Fernandel, Jean Gabin, Jean-Paul Belmondo y Alain Delon.
Verneuil también trabajó en Hollywood, con actores de la talla de Anthony Quinn y Henry Fonda, lo que le valió el calificativo de "el más estadounidense de los cineastas franceses".
"El pequeño inmigrante de Marsella que amaba Francia nos ha privado de su deslumbrante juventud de corazón y espíritu", dijo la ministra de Cultura, Catherine Tasca.
La Academia de Bellas Artes, en la que ingresó en marzo de 2000, deploró la pérdida de "uno de los mayores cineastas contemporáneos".
Con los grandes
Tras estudios de ingeniería, Verneuil se orientó hacia el periodismo y luego hacia la crítica de cine, y se trasladó a París a finales de los años 40.
Su entrada en el mundo del cine la Entró en el cine junto con el actor Fernandel, al que propuso un cortometraje sobre Marsella en 1947 y con el que rodó siete películas, incluida su primera, en 1951, La table aux crevés, y la que resultó ser un enorme éxito, La vache et le prisonnier (1959).
Otro encuentro marcaría su carrera, con el actor Jean Gabin, que interpretó cinco de sus películas, entre ellas Un singe en hiver (1963) y Mélodie en sous-sol.
Jean-Paul Belmondo actuó en el filme 2.100.000 dollars au soleil y Peur sur la ville , y Alain Delon en Le Clan des Siciliens.
De 1992 fue la última película de Verneuil, 588, rue Paradis, en la que rememora su infancia y juventud en Marsella, ciudad que le rendirá un homenaje, según anunció hoy su alcalde, Jean-Claude Gaudin.
El cineasta, galardonado con dos premios Cesar, evocó también sus recuerdos de infancia en el libro Mayrig (1985), dedicado a su madre y que llevaría a la pantalla en 1991.