Cali (Colombia), 11 abr (EFE).- Unas dos mil personas iniciaron hoy una marcha para conmemorar el segundo año del secuestro de doce diputados de la Asamblea del departamento colombiano del Valle, para reclamar a las FARC y al Gobierno que se tramite su libertad.
Los manifestantes pretenden recorrer el tramo del primer día del secuestro, registrado el 11 de abril de 2002, desde el centro de Cali, capital del Valle (suroeste), hasta una zona montañosa vecina, de difícil acceso.
En la marcha participan, además de los familiares de los doce diputados del legislativo regional, "alcaldes de distintos municipios, dirigentes políticos, senadores, representantes, concejales y actuales diputados", dijo Fabiola Perdomo, portavoz de las familias afectadas.
La peregrinación tomó camino hacia Los Farallones, la cadena montañosa en la que hay asentadas varias pequeñas localidades rurales y en una de ellas, Pichindé, se celebrará una misa.
Hace dos años guerrilleros de las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ingresaron a la sede de la Asamblea, en pleno centro de Cali, con uniformes policiales y militares, y en medio de algunas explosiones, engañaron a los diputados diciéndoles que debían evacuar el edificio.
La docena de políticos fue obligada a subir a un autobús, con el pretexto de que recibiría protección ante la amenaza de más bombas.
Los secuestrados pasaron su primera noche en Pichindé, una pequeña localidad en Los Farallones, a la que intentan llegar hoy los familiares y acompañantes.
Los familiares abogan por un acuerdo humanitario que permita la puesta en libertad de los secuestrados.
Las FARC mantienen a los diputados del Valle en una lista de personalidades que consideran "canjeables", con el propósito de lograr un "acuerdo humanitario" con el Gobierno del presidente Alvaro Uribe.
Con ese acuerdo las FARC pretenden que el Gobierno deje en libertad a más de medio millar de militantes de la principal guerrilla colombiana que han sido capturados por las autoridades y que actualmente cumplen condenas en prisión. EFE
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