El humo del tabaco será historia en la gran pantalla ya que, tras la decisión de las tabacaleras estadounidenses de abandonar sus campañas promocionales, Hollywood apura sus últimos cigarrillos.
Escondida en la letra pequeña del acuerdo entre las tabacaleras y los 40 estados para reducir los efectos del tabaco en la sociedad, se encuentra esa cláusula, por la cual las compañías se comprometen a dejar de pagar por la aparición de cigarrillos en las películas.
"Las películas dejarán de obtener cigarrillos de las tabacaleras. Si los actores siguen fumando, se deberá a una decisión creativa", declaró Dean Ayers, presidente de una compañía encargada de publicidad en los medios de comunicación.
La simbiosis entre el cine y el tabaco ha sido muy estrecha hasta nuestros días, con escenas unidas al humo de un cigarrillo.
"Fumar fue convertido en un símbolo sexual", subraya el profesor de cine William Moritz respecto a la época de la censura cuando un cigarrillo simbolizaba mucho más que un poco de nicotina en los pulmones.
Ahora, ninguna producción estadounidense solicita la colaboración de las tabacaleras a la hora de contratar publicidad encubierta.
"Si necesitamos cigarrillos como un elemento del filme, preferimos comprarlos", explica una portavoz de los estudios MGM.
Incluso en estos casos, las compañías tabacaleras han expresado sus intenciones de solicitar a los productores del filme la retirada del tabaco de sus escenas, intentando eliminar clichés como el del chico duro que fuma, que tienen una fuerte influencia en la juventud.
"Si esto hubiera sucedido en la década de los 40, hubiera salvado la vida del propio Humphrey Bogart", uno de los fumadores más populares de la gran pantalla, que murió de cáncer de pulmón.
Aunque los estudios también parecen unirse a esta lucha contra el tabaco, estrenos recientes como Smoke, donde todos los protagonistas están unidos por el humo de sus cigarrillos, o futuros como The postman, donde los cigarrillos son moneda de cambio en un mundo apocalíptico, dicen poco a su favor.
Hollywood no parece dispuesto a abandonar el vicio que ha formado parte de su historia, a pesar de declaraciones como las de los estudios Paramount, que aseguran que su política es "no mostrar cigarrillos en sus filmes".