Bogotá. Varios centenares de alcaldes de 21 de los 32 departamentos colombianos han sido conminados a dimitir bajo amenazas de la guerrilla de las FARC, en algunos casos, y de los grupos paramilitares, en otros, si aceptan la presión rebelde.
Distintas facciones de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), la principal guerrilla del país, arreciaron las amenazas en comunicados que empezaron a ser distribuidos desde hace casi mes y medio en pueblos alejados.
Durante el fin de semana, esas intimidaciones se extendieron a algunas ciudades importantes e, incluso, llegaron hasta Bogotá, donde el alcalde, Antanas Mockus, y algunos de los concejales recibieron "invitaciones" para dejar los cargos.
El Estado Mayor del Bloque Oriental (EMBO) de las FARC, que actúa en una buena parte del este colombiano, ordenó "informar" a los alcaldes, concejales y también, en algunas zonas, a las autoridades judiciales, que tienen un plazo de pocos días para abandonar los puestos.
En un comunicado interceptado al EMBO, los rebeldes pretenden el retiro de los alcaldes, concejales, inspectores, jueces y fiscales de los departamentos de Arauca, Amazonas, Boyacá, Casanare, Cundinamarca, Guainía, Guaviare, Meta y Vichada.
Esas peticiones se suman a las proferidas anteriormente contra funcionarios de los departamentos de Antioquia, Bolívar, Caldas, Caquetá, Cauca, Cesar, Putumayo, Huila, Santander, Risaralda, Norte de Santander y Sucre.
"Los que no cumplan con esta determinación, pueden capturarlos o ajusticiarlos", ordenó la jerarquía del EMBO, según la comunicación interceptada por la inteligencia castrense.
Agrega que "no se trata de un anuncio. Es necesario que todos los frentes, en sus diferentes áreas, pongan ya en práctica esta importante decisión. Nuestra consigna es no dejar funcionar a ningún representante del Estado, en ninguno de los municipios".
El alcalde bogotano, Antanas Mockus, admitió que no ha sido amenazado "directamente", pero sí conocía el comunicado en el que las FARC presionan el retiro de los alcaldes de una buena parte del territorio.
La decisión de aceptar o no la renuncia de los alcaldes le corresponde a los gobernadores, dijo el domingo en Medellín, capital de Antioquia, el vicepresidente colombiano y ministro de Defensa, Gustavo Bell, tras encabezar un consejo extraordinario de seguridad.
Los gobernadores colombianos, por su parte, han indicado que no aceptarán las solicitudes de retiro de estos funcionarios, porque son "renuncias bajo presión".
El presidente de la Federación Colombiana de Gobernadores, Luis Alfonso Arias Aristizábal, declaró que su organización se opone a las renuncias, puesto que no se puede aumentar el poder de los grupos armados irregulares.
Muchos municipios colombianos están sin sus autoridades desde hace algunas semanas, bien porque éstas han salido precipitadamente de esos pueblos o porque administran desde las capitales.
Ante la situación, la Radio Cadena Nacional (RCN), sin citar fuentes, dijo que el director de la Policía, general Luis Ernesto Gilibert, ha propuesto que en los municipios en los que los alcaldes están amenazados, han sido secuestrados o asesinados, se nombren "alcaldes militares".
La propuesta de Gilibert, siempre según RCN, "ha tenido acogida en el comandante del Ejército, general Jorge Mora Rangel".
El presidente de la Federación Colombiana de Municipios (FCM), Gilberto Toro, ha considerado que la situación de los funcionarios municipales es "insostenible" por cuanto se encuentran "entre la espada y la pared".
En algunos territorios, como en Arauca y Caquetá, las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, paramilitares de extrema derecha), han declarado "objetivos militares" a los alcaldes que dimitan por las amenazas de los rebeldes.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.