Washington, 29 oct (EFE).- El gobernador de California, el ex actor Arnold Schwarzenegger, y el cantante de rock Bruce Springsteen intervinieron hoy en la campaña electoral de EEUU en favor del presidente George W. Bush y del candidato demócrata John Kerry.
En un discurso en Columbus (Ohio), Schwarzenegger instó a los estadounidenses a votar el martes por la reelección de Bush a quien calificó como la mejor garantía de seguridad del país.
El popular ex actor habló a miles de personas durante un acto de la campaña del presidente en Columbus (Ohio), un estado clave donde se espera un estrecho resultado, según las encuestas.
Con Bush y la Primera Dama, Laura Bush a su lado, Schwarzenegger aseguró que el presidente es "el líder enérgico que Estados Unidos necesita".
Agregó que bajo su liderazgo "Estados Unidos está de regreso" tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.
"George W. Bush está luchando por todos nosotros. Está defendiendo nuestra seguridad, nuestra libertad con todo el alma y con todo el corazón. No cederá en ese empeño".
Con la guitarra en sus manos, Springsteen aseguró, a su vez, que Kerry es un factor de unión para un país dividido por la guerra en Irak.
Al mismo tiempo, aseguró que en la aplicación de una política divisoria, el Gobierno de Bush "se ha alejado de los ideales americanos".
Springsteen, quien encabeza un nutrido grupo de artistas y actores de Hollywood que colaboran en la campaña de Kerry, también se había presentado el jueves junto al candidato demócrata en un acto de campaña en la ciudad de Madison (Wisconsin).
Schwarzenegger, gobernador republicano de California, un estado tradicionalmente demócrata, había anunciado que con el objeto de mantener el equilibrio, ésta sería la última intervención en favor del presidente.
"Para mí es un equilibrio, porque si no hago campaña por el presidente Bush, los republicanos se enfadan. Pero si hago campaña por él, los demócratas se enfadan", dijo el miércoles a una radioemisora de Sacramento, la capital de California.
La estrella de Hollywood, de 57 años, llegó al poder con la promesa de mantenerse al margen de la política tradicional y practicar ideas de unidad entre los dos partidos.
Tras su decisión también podría estar su esposa, Maria Shriver, sobrina del asesinado presidente John F. Kennedy y, como tal, miembro del que quizá sea el clan demócrata más poderoso del país. EFE
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