De pronto, Sasha empezó a sentir que tenía mucho, pero no estaba muy segura para qué le servía todo eso. Entonces hizo una pausa. Recapituló lo vivido hasta ese momento y replanteó su futuro.
"Había empezado a trabajar muy chiquita y tenía que pensar en qué era lo que quería que viniera", comentó la actriz y cantante que visita nuestro país como parte de una gira promocional en la que además de hablar del cambio en su vida, vino a presentarnos su nuevo disco 11:11
Llegó el martes por la tarde procedente de Panamá y se levantó ayer muy temprano para hacer visitas a los medios de comunicación. Vestía muy juvenil, con pantalón de mezclilla y camiseta. Llevaba el pelo mojado y peinado de carrera al centro, con cola.
El cambio de que tanto habla se refleja hasta en su forma de hablar. Se expresa con tono tranquilo, pausado y con mucha sinceridad.
La felicidad está adentro
Sasha ingresó al grupo Timbiriche a los 9 años, esto hizo que desde muy pequeña viviera los "beneficios" que da la fama. Pero nada de eso la llenó.
Poco a poco, la artista y la mujer empezaron a descender hasta el punto de buscar en las drogas una salida. Esto, según afirma, fue uno de los detonantes para el cambio.
"Yo soy de las que piensan que se vale caer pero no quedarse abajo. Esto de las drogas fue el síntoma, pero no la enfermedad. La enfermedad era el no saber por qué venían las cosas", comentó.
Entonces buscó el cambio. Sasha es muy clara cuando afirma que fue el viaje hacia su interior el que marcó su nueva vida. No tiene que ver con un cambio de religión, ni de Dios.
"Era importante detenerme y recapitular los años de atrás y empezar a buscar la felicidad dentro de mí y no fuera de mí".
Reconoce que el apoyo que le dieron su familia y sus amigos cercanos fue muy importante, pero más que nada fue la voluntad propia la que la hizo "levantarse".
¿Lo notó?
Esta nueva etapa que Sasha emprende a los 27 años de su vida, se refleja en varios aspectos.
El primero de ellos en la forma de vestir. "Antes usé mucho el negro, pero ya agoté ese recurso. El negro ya no me prende como antes. Ahora me gustan las telas suaves, vaporosas, libres, etéreas, de colores pasteles".
En cuanto a su música, Sasha dice que sigue trabajando en el mismo género, pero su trabajo es más maduro y honesto.
"11:11 es el primer disco de esta nueva etapa y refleja esa búsqueda de nuevos sonidos. Encierra mucho movimiento, emociones y evolución".
El título de esta producción lo escogió la artista. "Es porque se grabó en el mes once, el día once y porque de alguna manera viene a ser su onceava grabación".
En la parte de arreglos participaron artistas como Juan Pablo Manzanero, Jorge Reyes, Naco Maño (compositor del grupo Presuntos implicados), Saboi Romo, Benny Ibarra y Julieta Venegas.
El primer extracto de la producción se titula Serás aire, una pieza muy romántica que "habla del deseo que uno tiene de que tu pareja sea tu complemento. Habla del entusiasmo del amor", comentó.
¿Y cómo se ha tomado tu público ese cambio? "Muy bien, le ha dado gusto saber que estoy mejor y que estoy trabajando".
Sasha dejó hoy nuestro país siempre con la convicción de buscar la felicidad todos los días. "Claro, tiene que ver con el deseo y la voluntad de ser feliz que cada uno tenga".
Continuará con su gira promocional hacia Guatemala y Ecuador y volverá a Costa Rica el 5 de diciembre para participar en la Teletón.