Veiga, abogado y militante del gubernamental Partido Social Demócrata (PSD), que se declaró fiel lector de Saramago, lamento la puerta a la amargura que a su juicio se vislumbra en la obra, en la que unas elecciones arrojan un voto en blanco del 83 por ciento del censo.
"No he escrito el libro al que aludió Miguel Veiga. Nunca he llamado al voto en blanco. Espero que sea la última vez que lo tengo que decir. Mucho menos estoy aquí para destruir la democracia", dijo el escritor.
Veiga acusó a Saramago de alzar mitos caducos, pero el escritor aseguró: "Solo dije en el libro que debemos prepararnos porque eso puede suceder un día".
"Cuanto más viejo, me siento más libre y cuanto más libre, más radical. Este libro es una propuesta de radicalidad", manifestó el ganador del Nobel de Literatura de 1998 y acusó a los gobiernos de todo el mundo de convertirse en "comisarios del poder económico".
Saramago recorre Portugal para presentar su libro, desde que lo hiciese por vez primera en Lisboa el pasado día 29, y después lo hará en España, donde su novela tiene previsto ser publicada por Alfaguara el próximo día 20.
El primer acto de presentación de la versión española está anunciado para el día 26 de abril en Barcelona y un día después en Madrid.