¿Qué comen los Enanitos Verdes que se mantienen como nuevitos en el rock cuando en realidad los años ya se notan, al menos en los cuerpos?
Ellos, que en noviembre próximo cumplen 20 años de ser un grupo, juran a través de Marciano Cantero - voz principal de los Enanos quien conversó con Viva este fin de semana desde Argentina- que no hay ningún secreto detrás de su trabajo más que la diversión que les produce ser músicos, el respeto a sí mismos y el talento que no muere en ellos.
"Nos llevamos bien entre nosotros y a la hora de tocar nos divertimos. Y eso se transmite. Como no tenemos problemas entre nosotros no se nos quitan las ganas de seguir con esto. Hay una frase estadounidense que dice "si algo funciona bien no intentes arreglarlo", confesó Marciano.
Por unas "vacaciones" de dos años que los Enanitos se tomaron a partir de 1990 muchos seguidores creyeron que el trío argentino se había esfumado de la escena musical.
"Necesitábamos un descanso y bueno...nos lo tomamos al cumplir los 10 años. Pero el grupo está con muy buena salud, estamos presentando nueva música y la verdad es que nos está yendo muy bien". explicó Marciano.
Para la voz de Ella y El extraño de pelo largo el disco Tracción acústica -que a principios de este año fue nominado al premio Grammy en la categoría Mejor Disco de Rock Latino- ha reforzado en la gente la creencia de que los Enanitos se habían desintegrado.
"Como el penúltimo disco fue una recopilación acústica de grandes éxitos hacía parecer que estamos desaparecidos."
Pero ahora el panorama cambia para ellos que aseguran que vienen dispuestos a conquistar los mercados con su reciente digital: Néctar y su par de decenas de años a la espalda.
"Tómalo o déjalo"
Néctar parece ser solo un nuevo disco más en el currículo de los Enanitos Verdes. Este, que es el undécimo ya en la carrera del trío, intenta poner en evidencia que el rock de ellos es maduro pero actual.
Atrás queda el imperio que las guitarras eléctricas tenían sobre los temas de estos argentinos, en Néctar el rock se tiñe de ritmos andinos ( Cordillera y Luz de día), se vuelve pesado y suena algo más tradicional (Tequila), se disfraza de rumba (Mal de amores) y hasta se codea con un son ranchero con final de trash metal (¡Ay! Dolores).
Esta complicidad de ritmos no es casual pues para producir este disco los Enanitos verdes invirtieron tres meses de trabajo y se internaron en las montañas de Mendoza -su pueblo natal- .
Aseguran que allí gestaron el puñado de canciones que consolida definitivamente el crecimiento musical y lírico del grupo.
Muchos creerían que los rockeros van en una carrera feroz contra las tantas bandas de fusión y géneros alternativos que florecen de la noche a la mañana y que atraen seguidores como el imán a los metales. Pero ellos aseguran que no. Que su éxito se les almacena en las venas y que el imitar no es su fuerte.
"Hemos sobrevivido y competido siendo simplemente los Enanitos. Hemos visto aparecer y desaparecer cantidad de bandas que se suponen iban a salvar el arte. El secreto fue hacer siempre nuestra música, algunos discos venden mas que otros pero no haríamos rap solo porque está de moda. Los Enanitos somos los Enanitos, tómalo o déjalo", aseveró Marciano Cantero.
Néctar es pan fresco. Se terminó de mezclar en marzo de este año, por lo que su presentación al mundo comenzó hace apenas unos meses. En Costa Rica hace tres semanas que empezó a ser distribuido en las tiendas de discos y el sencillo Cordillera , punta de lanza de Néctar, empezó a sonar desde la semana pasada en las principales estaciones de radio que programan música para jóvenes.
La edad no agota, nutre
En agosto entrante Marciano cumplirá 39 años de edad y Felipe Staiti (guitarra) 38, Daniel Piccolo (batería) ya tiene sus 40 años y sufren el mismo fenómeno de importantes bandas: su música sigue fresca pero ha mejorado.
"Uno se nutre de todo lo que vive y componer es dejar salir un sentimiento, es realmente una gran bendición. Aunque nos retiremos de la música profesional siempre seguiremos componiendo. Uno no se agota", dijo Marciano que al igual que Staiti escribió buena parte de las canciones de Néctar.
En su propio futuro Los Enanitos verdes se ven en giras, conciertos y entrevistas pero no piensan siquiera en la posibilidad de cesar. Y es que otro de los ingredientes de su éxito es autovalorarse.
"Si nos proponen hacer algo que no nos llama la atención no lo hacemos, por ejemplo, no estamos en plan de decir 'vamos de gira gratis a tocar a algún lado' ya son muchos años en esto y tenemos un lugar ganado. Nos hacemos valer porque cuando nos involucramos en algo lo hacemos bien, a conciencia.
Tantas escenarios recorridos, tantas melodías entonadas, discos vendidos y países recorridos les han enseñado la importancia de aprender de otros, de retomar.
"La omnipotencia no sirve de nada. Hay que ser lo suficientemente humildes para saber que uno debe pedir ayuda, en la música una opinión de otra persona siempre es útil."
Por eso el trío, que también hace las veces de productor de Néctar, hechó mano del arreglista Coti Sorokin, que ha trabajo para Robi Rosa (productor de Ricky Martin) y para el argentino Andrés Calamaro.
"El aportó sangre joven al disco, hizo que las canciones sonaran naturales. Aunque uno tiene una cantidad de años en esto siempre aparece alguien que te dice 'probá esto que es diferente' y es bueno tener a alguien que te de una opinión fría, a veces uno está enamorado de un arreglo y esta persona te dice que está horrible."
Al desaparecer los también argentinos de Soda Stéreo, se creó un vacío en el rock del sur pero los Enanitos Verdes aseguran que ellos no son quienes lo llenarán.
"Cada grupo tiene su magia y su gente. Nadie puede ocupar el lugar de nadie Ni nosotros podemos ocupar el lugar de Soda, ni Soda puede ocupar el lugar de nosotros. Cada uno tiene su espacio y punto", concluyó Marciano para esclarecer que más allá de La muralla verde, Sos un perdedor, Por el resto de tus días y Eterna soledad, los Enanitos verdes continúan sanos, salvos y con ganas bravas de hacer rock.
Enanografía
El trío Enanitos Verdes nació en noviembre de 1979 en la ciudad de Mendoza, en Argentina.
Comenzaron tocando en bares y pequeños teatros y se convirtieron en la banda más famosa de Mendoza y la zona de Cuyo.
Pasaron cuatro años para que se trasladaran a Buenos Aires a probar suerte y llegaron al Festival de la Falda, donde habían tocado artistas como Charly García y Alberto Spinetta. En ese festival fueron declarados el Grupo Revelación y ahí comienza el ascenso.
Hoy son considerados una de las bandas embajadoras del rock argentino y una de las más importantes de Latinoamérica.
Actualmente el trío planea una gira por Argentina, Estados Unidos, Sudamérica y Centroamérica.
En Costa Rica se había programado un concierto con ellos a finales de este mes pero fue suspendido.
Lo más cerca que estarán de suelo tico será la próxima semana cuando ofrezcan un concierto el 19 de julio en Panamá.
El disco Néctar ya está a la venta en las principales discotecas del país. Tiene un precio recomendado de ¢4.500.