No hace falta hervir un riel y tomarse el caldo, tampoco hacer un batido de clavos, tornillos o tuercas para recuperar el "hierro perdido".
La anemia ferropriva, esa que se produce por un bajo consumo de hierro en la alimentación diaria o por una muy baja utilización en el organismo debido a la falta de vitamina C, puede combatirse, en parte, con una adecuada dieta.
Es decir, consumir alimentos ricos en hierro, en vitamina C porque es la que "fija" ese mineral en el cuerpo y evitar consumir alimentos que no dejan que el cuerpo absorba el hierro.
Sin embargo los expertos son claros: solo la anemia ferropriva puede tratarse en parte desde el punto nutricional y quien la padece siempre debe consultar a un médico. Sólo este profesional puede recetarle suplementos u otras sustancias. Así lo indicó Jorge Chaves Villalobos médico especialista en hematología.
Amigos y "enemigos"
Si de "diseñar" una dieta adecuada se trata, el primer paso es conocer cuáles son las fuentes de hierro, de vitamina C y cuáles son los alimentos que inhiben la absorción de hierro.
Existen dos tipos de hierro en los alimentos: el hierro hermínico y el hierro inorgánico.
El hermínico se encuentra únicamente en los alimentos cárnicos, incluyendo el pollo y el pescado.
El inorgánico constituye todo el hierro en los alimentos de origen vegetal y un 60 por ciento de los de origen animal.
Es importante distinguir estos dos tipos de hierro porque el cuerpo absorbe más eficientemente el hierro hermínico, es decir el que está en las carnes.
Así las cosas, los alimentos más ricos en hierro son el hígado, la morcilla, las carnes rojas, la yema de huevo, frijoles, garbanzos, lentejas, y las hojas verdes. El doctor Jorge Chaves aclaró que, en las reses, el hierro se concentra en el corte conocido como posta de ratón.
En el pollo, que contiene poco hierro, Chaves indicó que el muslo es la parte donde se encuentra la mayor cantidad de ese mineral.
Los alimentos en los cuales abunda la vitamina C son el limón ácido, las naranjas, las guayabas, las mandarinas, el mango, el cas, la piña, el tomate, el pepino, la coliflor, el repollo y las espinacas. La vitamina C es un estimulante en la absorción del hierro.
Uno de los "enemigos" del hierro es el calcio en forma de leche o queso porque puede reducir hasta en 50 por ciento la absorción del mineral.
El café, el té, el chocolate y las uvas también inhiben la absorción de hierro debido a unas sustancias llamadas taninos, que, en las uvas, por ejemplo, se encuentran en la cascarita u ollejo.
A la hora de comer
Con este panorama, a quienes padecen anemia ferropriva los médicos y nutricionistas le recomiendan consumir buenas fuentes de hierro y vitamina C durante las tres comidas diarias.
Los expertos destacan que lo más importante es no consumir leche o queso durante las comidas.
"El calcio se puede tomar horas después, pero no cuando la gente almuerza o cena porque entonces de nada le sirve consumir el hierro", indicó la nutricionista Heidy Castro.
La experta también recomendó el consumo de cereales, harinas, sal u otros productos fortificados con hierro.
El hierro utilizado en la fortificación de algunos cereales se conoce como EDTA y es un compuesto que mejora significativamente la disponibilidad del hierro dietario aún en presencia de los inhibitorios.
¡Fuera mitos!
Modificar los hábitos alimentarios significa desechar un conjunto de ideas erróneas a la hora de comer.
"Hay muchos mitos en este sentido. Por ejemplo, la gente cree que el guineo es rico en hierro y eso es falso", recalcó Castro.
El caldo de frijol, el plátano verde, la remolacha y el mango verde tampoco contienen hierro, según lo expone la nutricionista Kathryn Von Saalfield en el artículo Fuente de vitalidad . ( La Nación 25-04-1999).
Mejorar el valor nutricional de las comidas es otro punto que recomienda Von Saalfield. A las ensaladas, sopas y cremas les puede agregar hojas de color verde oscuro como las de apio, las de rábano y remolacha.
Heidy Castro indicó que si las hojas verdes se comen crudas tienen más cantidad de hierro, pero deben lavarse cuidadosamente.
Para las personas que tiene intolerancia a los frijoles, Castro sugiere remojarlos durante varias horas y luego hervirlos en agua limpia, así se elimina una toxina que produce los gases.
El doctor Jorge Chaves hizo énfasis en que la anemia es un síntoma de que existe una padecimiento mayor en el cuerpo.
"Siempre hay que buscar la causa de la anemia, esta no es una enfermedad sino una advertencia de que algo anda mal", concluyó el galeno.
Día de hierro
Este es un menú para un solo día de la semana.
Desayuno
1 taza de té o café.
1 taza de gallo pinto.
1 vaso de jugo de naranja
Merienda
1/2 taza de cereal fortificado con hierro.
1 fruta
Almuerzo
Entrada
Ensalada de espinacas.
Plato fuerte
Marracones o tallarines con verduras (zanahorias, bróculi y petit pois)
Bistec encebollado
Postre
Fruta
Fresco
Limonada natural
Merienda
Una fruta
Cena
Plato fuerte
1 taza de arroz blanco.
Picadillo de carne molida con vegetales.
Postre
Una fruta
Fresco
Batido de cas con espinacas.
Fuente: Nutricionista Heidy Castro Herrera.
Minirecetario
Ensalada de espinacas
Ingredientes
2 rollos de hojas de espinas crudas y lavadas.
1 huevo duro picado.
1/2 taza de cebolla picada finita.
aceitunas (opcional)
2 cucharadas de jugo de limón.
sal y aceite al gusto.
Preparación
Pique bien las hojas de espinacas, revuélvalas con la cebolla, el huevo duro y las aceitunas.
Aliñe con el jugo de limón, la sal y el aceite.
Sirva de inmediato.
Fresco de cas y espinacas
Ingredientes
1 taza de cas lavado y picado.
1/2 taza de hojas de espinaca bien lavadas.
Agua y azúcar al gusto.
Preparación
Licúe todos los ingredientes a alta velocidad. Cuele la pulpa si es necesario.
Nota: Las espinacas no varían el sabor del cas y en cambio le agregan un color verde intenso al refresco lo cual lo vuelve apetitoso.
Vehículo de oxígeno
El hierro es un mineral y en el cuerpo humano es el encargado de llevar el oxígeno a todos los tejidos del cuerpo.
La mayor parte del hierro circula en la sangre, pero también "vive" en los músculos, el hígado, la médula ósea y el bazo.
Hay varios síntomas de la anemia ferropriva: palidez, fatiga, debilidad, dolor de cabeza y cansancio.