
Buenos Aires. AP, DPA y EFE El cantante argentino Sandro, quien murió por complicaciones de un trasplante de corazón y pulmones, fue enterrado ayer en una ceremonia privada, luego que el cortejo que transportaba sus restos se abriera paso por Buenos Aires y otras localidades, en medio de incesantes muestras de cariño popular.
Las “nenas”, como Sandro apodaba a sus fanáticas, despidieron a su ídolo con lágrimas y gestos de pesar, pero también coreando algunas de las canciones más conocidas de su repertorio, como Rosa Rosa o Dame fuego .
Pero también había hombres y niños entre las más de 45.000 personas que presenciaron el paso del cortejo fúnebre desde el Congreso argentino, por la avenida Hipólito Yrigoyen, hasta un cementerio privado de la localidad de Burzaco, la última morada del también llamado Gitano .
Los actos fúnebres al cuerpo de Roberto Sánchez (nombre verdadero del cantautor) de 64 años, comenzaron con una vela el lunes, la cual duró casi 24 horas.
Los fanáticos de Sandro despidieron a su ídolo y se enfrentaron a las altas temperaturas del lunes por la tarde, seguido de una intensa lluvia por la noche, situación que no los amedrentó.
La ceremonia se llevó a cabo en el Salón de Pasos Perdidos del Congreso Nacional y sin la presencia de cámaras de televisión y fotógrafos, por expreso pedido de su viuda, Olga Garaventa.
Celebridades. Entre quienes concurrieron al Parlamento estuvieron la popular conductora de televisión, Susana Giménez, la actriz Soldedad Silveyra, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli y el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.
La presidenta argentina, Cristina Fernández, se comunicó con la viuda del cantante para transmitirle su dolor por lo que significa la muerte de un ídolo popular como El Gitano , informó el jefe de Gabinete a Radio 10.
El astro del fútbol Diego Maradona, entrenador de la Selección Nacional, afirmó que lloró mucho cuando se enteró de la muerte del popular cantante, quien dijo: “Fue distinto, fue único y lo seguiremos recordando como fue: como el más grande”.
Una patrulla policial encabezó la caravana de nueve automóviles con coronas que precedieron al coche fúnebre, cubierto con una bandera argentina, que además fue acompañado por dos helicópteros y un auto que hizo sonar la sirena a lo largo del recorrido.
Los canales de televisión, las radios y los diarios en Internet siguieron minuto a minuto los detalles de la despedida y el impacto por su muerte fue comparado con el causado tras el fallecimiento de Carlos Gardel.