Lisboa, 13 dic (EFE).- El ex secretario de Estado de EEUU Colin Powell insistió hoy en que el depuesto presidente de Irak Sadam Husein tenía la intención de usar armas de destrucción masiva, por lo que justificó la intervención estadounidense en el país árabe.
Powell participó en Lisboa en una conferencia organizada por la revista "Premio" en la que afirmó que el terrorismo internacional no puede cambiar el modo de vida de los países que se rigen por sistemas democráticos.
"El terrorismo no puede cambiar cómo somos, no puede cambiar la democracia", dijo Powell, que recordó que durante sus años como secretario de Estado tuvo que afrontar esa amenaza sobre Estados Unidos y otros países occidentales.
El ex general estadounidense opinó que su país contribuye a la paz en Oriente Medio, y señaló como ejemplo de esa política las elecciones de este jueves en Irak, gracias, en su opinión, a la contribución de Estados Unidos.
Agregó que EEUU ha facilitado que el pueblo iraquí pueda expresarse libremente en unas elecciones democráticas, y que el papel estadounidense será fundamental para contar con un Gobierno sólido en ese país árabe.
Sobre Afganistán, destacó que tras el derrocamiento por parte de Estados Unidos y sus aliados del régimen ultraintegrista de los talibanes cerca de tres millones de personas retornaron al país, lo que dijo que le enorgullece.
En cuanto a las relaciones transatlánticas, subrayó que Estados Unidos cree en Europa, además de resaltar la extensión de la OTAN hacia los países del Este, algo que consideró como un éxito de la diplomacia estadounidense.
Powell afirmó que la OTAN sirve como garantía de estabilidad y seguridad en Europa, y que los problemas de entendimiento entre Estados Unidos y algunos países de ese continente, como el caso de Francia, pueden superarse en esas relaciones transatlánticas.
El ex secretario de Estado matizó que no ve la ascensión de China a potencia mundial como una amenaza para Estados Unidos, ya que el país asiático está introduciendo cambios que hacen mejorar a sus ciudadanos.
También se refirió al problema de Taiwan, considerado por el régimen comunista chino como una provincia "rebelde", para asegurar que Estados Unidos seguirá actuando como una balanza en favor de la estabilidad e independencia de ese país con respecto al gigante asiático.
Powell cerró su intervención poniendo como ejemplo de su liderazgo internacional la mediación que tuvo que ejercer en el litigio entre España y Marruecos por la isla de Perejil, en julio de 2002.
Powell recordó las llamadas que recibió del entonces jefe de Gobierno de España, José María Aznar, y del Rey de Marruecos, en un incidente que fue solucionado tras el envío a ambos dirigentes de una carta que el personalmente redactó. EFE
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