Tiflis, 2 may (EFE).- El presidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili, dio hoy un ultimátum de diez días a la autonomía de Adzharia para que desarme a sus "fuerzas paramilitares ilegales" y se olvide de sus deseos separatistas.
"Se ha concedido una oportunidad más para que Aslán Abashidze (presidente de Adzharia) vuelva al seno constitucional de Georgia y empezar su desarme", dijo Saakashvili.
En caso de que Abashidze, no cumpla este plazo, Saakashvili indicó que usará el "derecho constitucional" de destituir a las autoridades actuales de Adzharia y fijar unas elecciones locales anticipadas.
Estas declaraciones las hizo el presidente georgiano al concluir una reunión urgente del Consejo de Seguridad Nacional, convocada después de que paramilitares adzharios siguiendo órdenes de Abashidze volaran dos puentes sobre el río Choloki, que unían la autonomía rebelde con el resto de Georgia.
Además, se cortó un tramo de vía férrea y se interrumpió el tráfico rodado entre Adzharia y el territorio georgiano.
Abashidze explicó que estas medidas trataban de impedir una invasión de Adzharia por el Ejército georgiano, que celebró hoy maniobras a treinta kilómetros de la frontera administrativa septentrional de la autonomía.
Sin embargo, Saakashvili acusó hoy a Abashidze de intentar provocar un conflicto armado en Georgia.
"Con su provocación al volar los puentes junto a la frontera administrativa, Abashidze ha aislado de hecho a Adzharia", dijo el presidente georgiano.
Abashidze, dijo Saakashvili, "ha puesto a Adzharia al borde de una catástrofe humana, pues ha cortado todos los caminos que conducen a la república autónoma".
En esta crisis, dijo el presidente georgiano, "sólo hay un problema: Abashidze", a quien llamó "criminal medieval". EFE
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