
Usted puede pasar todo el día sentado en su cubículo u oficina sin poder salir debido a la carga de trabajo. Sin embargo, recuerde que las emergencias siempre se presentan cuando menos se esperan y es en ese momento cuando se nota la diferencia entre un lugar con una correcta ruta de evacuación o un sitio donde nadie le ha puesto atención a este tema.
Según recuerda Alexánder Solís, director de la carrera de Salud Ocupacional de la Ulacit, el primer elemento a considerar es que todo puesto de trabajo tenga al menos dos metros cuadrados libres para el trabajador, para que no se genere una situación de hacinamiento.
Además, cada recinto debe dar directamente a un pasillo, que a su vez forme parte de una ruta de evacuación.
“No puede ser, por ejemplo, que haya que pasar por una sala de reuniones antes de salir a un pasillo”, explicó Solís.
Ancho. Todo pasillo de circulación debe tener al menos 90 cm. de ancho. Esta medida supone que cada persona tiene un ancho de 60 cm. y que deben dejarse 15 cm. en cada lado para caminar con facilidad.
Lo ideal, sin embargo, es que lo pasillos midan 120 cm. de ancho.
“Entre mayor sea la cantidad de personas en el recinto, más ancho debe ser el pasillo”, señaló. Solís.
El tiempo máximo para llegar desde el puesto de trabajo hasta una zona de seguridad es de 180 segundo. No es necesario que esta zona de seguridad se encuentre fuera del edificio.
Las rutas de evacuación deben tener lámparas autónomas con al menos 90 minutos de duración.
Además, en cualquier área de trabajo debe existir un extintor a menos de 15 metros a la redonda de cualquier punto en el salón.
De manera similar, toda la ruta debe estar señalada con material reflectivo, de alta calidad y hecho con materiales no combustibles o autoextinguibles, para que sea útiles aún en medio de un incendio, comentó Solís.