Moscú. Con la aspiración de forjar un nuevo orden internacional que contrarreste la influencia mundial de Estados Unidos, el presidente ruso Vladimir Putin y su homólogo chino Jiang Zemin firmaron hoy el primer tratado de amistad entre sus países desde la disolución de la Unión Soviética.
``El tratado traerá amistad entre rusos y chinos de generación en generación'', dijo Jiang, tras la firma en el Kremlin. ``Este es un hito en el desarrollo de las relaciones ruso-chinas''.
El documento fue suscrito en un momento en que ambos países han expresado preocupación por los planes estadounidenses de defensa antimisiles. Las dos naciones han manifestado también interés por atraer a más naciones hacia su esfera de influencia.
En un comunicado conjunto emitido el lunes, Putin y Jiang expresaron esperanza por un ``nuevo orden internacional justo y racional'', para reflejar su concepto de un mundo ``multipolar'' encabezado por las Naciones Unidas y no por Washington.
El tratado es el primero de su tipo desde 1950, cuando José Stalin y Mao Tse-tung establecieron una alianza soviético-china, que sin embargo degeneró en rivalidad durante la década de 1960. Desde el colapso de la Unión Soviética en 1991, Moscú y Pekín han dejado atrás aquellas diferencias y forjado lo que ha sido calificado como una ``sociedad estratégica''.
Jiang llegó el domingo a Moscú para cumplir una visita de cuatro días, luego que el Comité Olímpico Internacional, reunido en esa ciudad, decidió otorgar a Pekín la sede de los juegos del 2008.
``Vimos el júbilo de los habitantes de Pekín en la televisión y nos regocijamos junto con ustedes'', dijo Putin a Jiang, cuando ambos se sentaron para conversar en el Kremlin.
La visita de Jiang sigue también a la realización de una prueba exitosa de un misil interceptor estadounidense el sábado. Dicha prueba es considerada como un paso adelante en la estrategia de Washington para construir un sistema nacional de defensa antibalística.
Luego del encuentro en el Kremlin, Jiang se reunió con el expresidente Boris Yeltsin, en su ``dacha'' o casa de campo, afuera de Moscú.
Jiang opinó que fue Yeltsin quien hizo posible la actual relación cálida entre China y Rusia.
En su comunicado, Jiang y Putin reafirmaron su punto de vista sobre el Tratado de Misiles Antibalísticos suscrito en 1972, al que consideraron la ``piedra angular de la estabilidad estratégica'', por lo que debe ser conservado. Convocaron también a conversaciones internacionales que puedan reducir la proliferación de misiles y erradicar las armas espaciales.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Nacion.com Fuente: agencias.