Moscú. Rusia descargó hoy un feroz ataque contra el "escudo antimisiles" de Estados Unidos y denunció que Washington le cuenta al mundo "un cuento de hadas" y actúa "al estilo cowboy".
La escalada verbal de Moscú estuvo acompañada del disparo de tres misiles balísticos intercontinentales desde tierra, mar y aire, en el marco de unas maniobras que en los últimos días obligaron a poner en alerta los sistemas de defensa de Japón, Reino Unido y Noruega.
Esta es la toma de posición más ruidosa de Moscú contra el sistema de defensa antimisiles (NMD) que impulsa la nueva administración norteamericana.
Al respecto, el ministerio de Defensa denunció que el NMD apunta en realidad contra China y Rusia y no contra "países irresponsables" como Corea del Norte, Irán e Irak, según argumenta Washington.
"Es difícil de creer que EEUU gastará 100.000 millones de dólares para que su sistema pueda interceptar diez o veinte misiles", dijo el general Leonid Ivashov, director de Cooperación Internacional del ministerio.
El NMD "desatará una carrera armamentista peor que en la Guerra Fría" y devolverá el mundo a los tiempos de la "guerra de las galaxias" con "armas en el espacio", afirmó.
Combinó su rechazo al "escudo antimisiles" con un nuevo mentís a las acusaciones de EEUU de que Rusia es "una amenaza" a su seguridad por suministrar supuestamente tecnologías de misiles a países que están en la "lista negra" de Washington.
Estados Unidos ha desencadenado "una guerra de propaganda" contra Rusia, se quejó Ivashov, al definir la postura de la nueva administración norteamericana como un "ataque al estilo cowboy", en aparente referencia al origen texano del presidente George W. Bush.
Ivashov respondió así a las palabras de la consejera de Seguridad Nacional de Bush, Condoleezza Rice, de que "el principal riesgo es que en una Rusia acorralada parte de su arsenal caiga en malas manos".
Las acusaciones de Rice, repetidas por el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y el director de la CIA, George Tenet, las negaron en cadena cuatro altos cargos militares y diplomáticos rusos, que insistieron en que Rusia cumple sus compromisos de no proliferación.
La última ofensiva verbal de Ivashov se produjo tras una visita a Moscú de la terna de la Unión Europea y en vísperas de la llegada del secretario general aliado, George Robertson, con la expansión de la OTAN al este como otra espina entre Rusia y Occidente.
Las acusaciones y mentís de Ivashov y otros jefes militares contrastaron con las palabras de altos cargos del Kremlin, que han bajado el pistón los últimos días.
El ministro ruso de Exteriores, Igor Ivanov, prometió esta semana una "actitud constructiva" de Moscú hacia el NMD, y ayer el poderoso secretario del Consejo de Seguridad del Kremlin, Serguéi Ivanov, dijo que habrá un "diálogo con calma" con Washington.
Lo que no quedó claro es si Moscú de esta forma quiso dar una de cal y otra de arena a Occidente o si Serguéi Ivanov, mano derecha del presidente Vladímir Putin, intentó así apaciguar los ánimos de los "halcones" ansiosos de restaurar el antiguo potencial soviético.
Las palabras de Ivashov tuvieron como trasfondo el "exitoso" lanzamiento de prueba de tres misiles balísticos intercontinentales desde un polígono militar, un submarino nuclear en el mar de Barents y un bombardero estratégico TU-25.
Los misiles fueron lanzados dentro de unas maniobras durante las que bombarderos rusos violaron el espacio aéreo de Japón y Noruega, según sus gobiernos, y rozaron el de Gran Bretaña, donde la prensa lo llamó como "ostentación de fuerza inaudita desde la Guerra Fría".
El general Ivashov insistió en que la "retórica antirrusa" de la Casa Blanca "apunta a denigrar la atractiva política exterior y de seguridad de Rusia" y "socavar su papel y prestigio en la arena internacional".
Los argumentos de EEUU sobre la necesidad de defenderse de un eventual ataque nuclear terrorista "son puro invento, un cuento de hadas que nadie en el mundo se cree", pues no tendrá un carácter "limitado", sino "global", según Ivashov.
Añadió que "Rusia, por suerte, conservó su industria de defensa y la idea militar" y encontrará "una respuesta adecuada", pues mantiene los programas trazados por la URSS en respuesta a "la guerra de las galaxias" y también posee "nuevas tecnologías".
También dijo que las promesas de EEUU de desarrollar un "escudo antimisiles" para sus aliados de la OTAN busca "atar aún más a los estados europeos" y "hacerlos más dependientes militarmente".
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.