Moscú, 22 ago (EFE).- El ministerio ruso de Defensa anunció hoy la destrucción de un silo de lanzamiento para cohetes balísticos intercontinentales RS-20 en los Urales, según los acuerdos suscritos por Moscú para reducir su arsenal nuclear.
Tras desmontar sus defensas acorazadas y equipos, el silo fue destruido con más de dos toneladas de dinamita; en lo que va de año, ésta es la octava instalación de este tipo liquidada en los Urales, dijo un portavoz ministerial citado por la agencia Interfax.
Los silos destruidos pertenecían a dos regimientos de las Fuerzas Estratégicas Nucleares rusas emplazados en la localidad de Kartalí, en la región de Cheliabinsk, precisó la fuente militar.
"En los próximos 90 días, el lugar de la explosión podrá ser inspeccionado por observadores de Estados Unidos, y después este territorio será transferido a las autoridades regionales", añadió.
Con la destrucción de estos silos culmina una nueva fase del desarme previsto por el tratado START I, suscrito por la Unión Soviética y Estados Unidos el 31 de julio de 1991 para la reducción de sus arsenales nucleares y que entró en vigor el 5 de diciembre de 1994.
Este acuerdo estableció la reducción de un tercio de los arsenales nucleares de Rusia y EEUU, y Moscú se comprometió a reducir sus sistemas de cohetes con ojivas múltiples, catalogados por EEUU como los más peligrosos.
El sistema de misiles balísticos intercontinentales RS-20, clasificados por la OTAN como SS-18 o "Satan", son los cohetes atómicos de destrucción masiva más potentes construidos por el extinto régimen soviético durante la Guerra Fría.
Según refiere la nomenclatura rusa de los misiles balísticos intercontinentales, los "Satan" pertenecen a la clase de cohetes pesados, cada uno está dotado de diez ojivas nucleares, de guiado autónomo, y de otras cargas falsas para burlar los sistemas de defensa antiaérea.
Cada "Satan", cuyas ojivas nucleares tienen una potencia de 1,25 kilotones cada una, puede destruir objetivos a una distancia de 15.000 kilómetros.
De acuerdo con los términos establecidos por el START-I, el portador estratégico se considera destruido cuando se inutiliza el cohete balístico y se demole el silo de lanzamiento.
Los silos de lanzamiento para cohetes estratégicos se construyen bajo tierra y forman un complejo sistema mecánico, electrónico e informático.
En los últimos siete años, Rusia ha destruido cerca de 850 cohetes "Satan" y ha reducido el número de sus portadores estratégicos a 1.136 unidades, con una capacidad total de transportar 5.518 ojivas nucleares.
Según el informe anual del Instituto de Investigaciones de Problemas de la Paz de Estocolmo, a comienzos del presente año Rusia tenía en servicio activo 144 silos de lanzamiento de misiles "Satan".
Por otra parte, en una fábrica de las Fuerzas Nucleares rusas en la localidad de Briansk concluyó hoy también el desmantelamiento de otra rampa de un sistema móvil para el lanzamiento de misiles nucleares, esta vez instalados sobre vagones de ferrocarril, indicó la misma fuente militar.
En lo que va de año, en la planta de Briansk, a 346 kilómetros al suroeste de Moscú, se han desmantelado cuatro rampas de lanzamiento de sistemas móviles, dijo la fuente, que no especificó el tipo de cohetes nucleares que transportaron estos trenes.
"Observadores de Estados Unidos controlaron el desmantelamiento de los elementos para el lanzamiento de misiles. Los materiales y equipos con aplicación civil fueron transferidos a otros ministerios para su posterior utilización", subrayó la fuente. EFE
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