Moscú. El Festival Internacional de Cine de Moscú inauguró el jueves su XXIII edición con un programa marcado por la falta de películas del país anfitrión.
Los organizadores del foro, encabezados por el cineasta ruso Nikita Mijalkov, premiado con un Oscar por su filme Quemados por el sol , no dudaron en prometer un festival destacado por la diversidad y la originalidad de su contenido.
La edición anterior fue calificada por la prensa como aburrida y descrita así por un crítico: tan sosa como una tabla de planchar.
Este año, el foro de cine de Moscú se celebra por primera vez en junio, un mes antes de su plazo tradicional, para que no coincida con el festival internacional checo de Karlovi Vari.
El jurado, presidido por la mítica actriz y realizadora alemana Margarethe von Trotta, deberá elegir entre 17 largometrajes que competirán por las estatuillas de San Jorge, el patrón de Moscú.
La película que, según los críticos, aspira al mayor número de candidaturas es Shilje Sangwang , del realizador surcoreano Kim Ki Duk.
Este filme, rodado con 25 cámaras durante sólo tres horas y cuyo montaje se prolongó durante dos años, ha suscitado el mayor interés del festival, que concluirá el próximo 30 de junio.
Otro ensayo experimental es Vakvaganiok , del director húngaro Peter Timar, una película para ciegos en la que la voz del presentador explica al público lo que ocurre en la pantalla.
España está representada en la selección oficial por la cinta Mi Dulce , dirigida por Jesús Mora y protagonizada por Aitana Sánchez-Gijón, Bárbara Goenaga y Unax Ugalde.
Es la historia de Laura, una adolescente española que recibe desde Holanda una carta de su madre, desaparecida de su vida diez años antes, y decide encontrarla a cualquier precio.
Argentina competirá por los premios del festival con "herencia", de Paula Hernández, la historia de la triste y monótona vida de Olinda, propietaria de un pequeño restaurante bonaerense, que cambia radicalmente tras su encuentro con un joven turista alemán.
Por primera vez en la historia del festival de Moscú no figura ninguna película rusa, aunque Mijalkóv salió al paso de las críticas y indicó que el filme Quickie , con el que concurre Alemania, fue rodado por el cineasta ruso Serguei Bodrov y protagonizado por varios actores rusos.
La actual edición del festival se interpreta en Moscú como un intento de recuperar la fama que tuvo en el pasado, oscurecida por el caos de organización y la crónica falta de financiación desde la desintegración de la URSS.
Fuera de competición se proyectarán para el público moscovita más de 400 filmes.