Moscú. En un clima de sombrío recogimiento, los rusos lamentaban hoy el trágico saldo de la crisis de los rehenes en manos de secuestradores chechenios con una mezcla de sentimientos contradictorios.
Aliviados de que cientos de rehenes hayan sido rescatados a salvo, deploraban que casi todos los 118 cautivos que murieron durante el rescate hubiesen muerto por los gases usados para paralizar a sus captores.
El presidente Vladimir Putin prometió en un mensaje televisivo luchar contra el terrorismo donde fuere y dijo que dará mayores poderes a los militares para hacer frente a las amenazas a la nación.
Médicos prominentes moscovitas dijeron el domingo que los 116 rehenes que murieron durante y después el rescate fueron víctimas del gas, un compuesto secreto que ni siquiera se reveló a los médicos que luchaban por salvar a los rescatados después de pasar 58 horas en manos de los chechenios.
Otros 405 de los cautivos liberados seguían hospitalizados y 239 fueron dados de alta, dijo el lunes el Departamento de Salud de Moscú.
La viceprimera ministra Valentina Matviyenko dijo el lunes que 45 de los internados están graves.
Putin declaró el lunes día oficial de duelo en medio de críticas por el número de rehenes muertos y la forma en que murieron. Las autoridades dijeron que 50 captores murieron cuando las fuerzas lanzaron los gases en el teatro antes de irrumpir en la sala.
El presidente dijo que el ataque fue planeado en el exterior y la cancillería rusa denunció el lunes la participación de al-Qaida.
En una declaración, el ministerio dijo que una reunión en la que participaron separatistas chechenios en Dinamarca fue organizada ``por terroristas chechenios, sus cómplices y sus patrocinadores de al-Qaida que, como se evidencia ahora claramente, están detrás del monstruoso acto terrorista en Moscú''.
En comentarios televisados dos días después del fin de la odisea, Putin dijo que dará a los militares amplios poderes para atacar supuestos terroristas y sus patrocinadores debido a lo que consideró una amenaza creciente de que usen armas poderosas, e insinuó que Rusia no se abstendrá de atacar en el exterior si se ve amenazada.
``Rusia no cederá a ningún chantaje. El terrorismo internacional se está tornando más osado, está actuando más cruelmente'', dijo Putin en una reunión con ministros de su gobierno. ``Por doquier, en todo el mundo, se oyen amenazas de los terroristas de utilizar medios comparables a las armas de destrucción masiva''.
``Si alguien intenta siquiera usar dichos medios en relación con nuestro país, Rusia responderá con medidas proporcionales a la amenaza a la Federación Rusa'', agregó. ``En todos los sitios donde estén localizados los terroristas, los organizadores de esos crímenes o sus patrocinadores ideológicos o financieros. Enfatizo: dondequiera que estén''.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.