Washington, 23 mar (EFE).- El secretario de Defensa de EEUU, Donald Rumsfeld, y su antecesor en el cargo, William Cohen, dijeron hoy que un ataque frontal contra Al Qaida antes del 11 de septiembre de 2001 no hubiera evitado los atentados cometidos ese día.
Rumsfeld y Cohen comparecieron hoy ante la comisión independiente que investiga las circunstancias previas a las acciones terroristas que costaron la vida a más de 3.000 personas en EEUU para ofrecer el punto de vista del Pentágono frente a la amenaza de Al Qaida.
El actual secretario de Defensa manifestó que una ofensiva contra el grupo liderado por Osama bin Laden habría sido una buena medida, pero justificó que el gobierno del presidente George W. Bush no la ejecutara porque hacía poco que estaba en la Casa Blanca.
Aún no se había elaborado una nueva política de lucha contra el terrorismo, ni había un plan de contingencia, por lo que un ataque parecía precipitado en las circunstancias previas al 11-S, dijo.
Según Rumsfeld, había que cambiar de estrategia militar, porque un ataque aéreo contra Al Qaida en Afganistán "no hubiera servido de gran cosa", ya que "no había gran cantidad de objetivos claros (...) y enseguida se volverían a construir los campos" de entrenamiento.
El jefe del Pentágono reconoció que en los primeros meses del nuevo Gobierno "estuvimos preocupados por la posibilidad de un ataque sorpresa" por parte de grupos radicales islámicos, pero rechazó que se ignorara que había el riesgo de un ataque terrorista.
Este gobierno tiene como prioridad la protección de los estadounidenses frente el terrorismo, añadió el secretario de Defensa, quien expresó la dificultad de adelantarse a las acciones de los terroristas y advirtió del peligro de nuevos ataques en EEUU.
Rumsfeld respondió así a las preguntas del ex senador demócrata Bob Kerrey, uno de los miembros de la llamada Comisión Nacional sobre los Atentados Terroristas contra EEUU, quien argumentó que el Gobierno pudo haber hecho más para evitar los atentados.
La posibilidad de una ofensiva militar para desarticular a Al Qaida en sus bases de Afganistán también fue rechazada por Cohen, jefe del Pentágono bajo la presidencia de Bill Clinton.
Cohen explicó que una acción militar de estas características habría sido imposible durante el mandado de Clinton, porque no hubiera sido comprendido por la opinión pública.
La primera de las dos jornadas de comparecencias ante la comisión de miembros de los dos últimos gobiernos de EEUU se convirtió hoy en una larga sucesión de justificaciones de porqué no se anticipó y evitó la matanza del 11 de septiembre.
Antes que Rumsfeld y Cohen, el secretario de Estado, Colin Powell, y su antecesora en el cargo, Madeleine Albright, afirmaron que los Ejecutivos de George W. Bush y Bill Clinton hicieron lo posible para evitar los atentados del 11-S.
Ambos secretarios de Estado coincidieron en subrayar que el terrorismo era una de las principales preocupaciones de ambos presidentes, y que el ánimo de combatir y destruir a Al Qaida estaba en los planes de las principales agencias de seguridad del país.
Estas comparecencias ante la comisión se produjeron en medio de la polémica en torno a las acusaciones de Richard Clarke, asesor de ambas administraciones en materia de terrorismo, de que Bush ignoró los indicios de que Al Qaida preparaba algo inminente en EEUU.
Clarke, que mañana comparecerá ante la comisión, afirmó también que el Gobierno de Bush no sólo se comportó con negligencia para evitar la tragedia, sino que luego la utilizó políticamente para poder justificar el derrocamiento de Sadam Husein en Irak.
Preguntado por estas acusaciones, Bush contestó: "Los hechos son estos. George Tenet me informó de manera constante sobre las amenazas terroristas contra EEUU. Si mi administración hubiera tenido cualquier información de que los terroristas iban a atacar en Nueva York el 11 de septiembre, hubiéramos actuado".
Bush añadió que, a partir de ese momento, su Gobierno hizo todo lo posible para combatir a los terroristas y que "hemos estado acosando a Al Qaida desde esos ataques", como lo demuestra la detención de sus principales responsables. EFE
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