Washington, 7 abr (EFE).- El secretario de Defensa de EEUU, Donald Rumsfeld, afirmó hoy que una declaración de victoria en la guerra contra Irak llegará "más tarde que pronto" y rechazó vincularla con la muerte o captura del líder iraquí, Sadam Husein, o con el control de Bagdad.
"Mi cálculo es que será más tarde que pronto", dijo Rumsfeld en rueda de prensa, en la que subrayó que "la cuestión no debe girar en torno a Sadam Husein, porque sabemos que ya no controla buena parte del país".
"Sus fuerzas siguen rindiéndose y capitulando, que su régimen se está quedando sin soldados de verdad y que pronto todo lo que quedarán serán criminales de guerra", indicó.
Explicó que se pensará en la victoria cuando las tropas se muevan con seguridad y garanticen la distribución de la ayuda humanitaria, la población vuelva a sus casas y se sepa donde están las armas de destrucción masiva que EEUU acusa a Irak de poseer.
"Me parece que esto llevará cierto tiempo, por lo que no pensaría que es posible una pronta declaración de este tipo", subrayó.
Rumsfeld informó de que el teniente general retirado Jay Garner, designado por la Casa Blanca para dirigir la Oficina para la Reconstrucción y la Ayuda Humanitaria (ORHA, por sus siglas en inglés) está en Kuwait "y eventualmente viajará a Irak".
Los objetivos de ORHA serán situar en Bagdad a asesores civiles estadounidenses en los principales puestos de responsabilidad de la administración civil iraquí y controlar la distribución de ayuda humanitaria y la reconstrucción del país.
Rumsfeld aseguró que el plan es que "en un período relativamente corto de tiempo" los asesores entreguen el poder a una autoridad transitoria iraquí, aunque especificó que en terrenos como la Defensa o el espionaje habrá que esperar un plazo de tiempo mayor.
El subsecretario de Defensa, Paul Wolfowitz, manifestó el domingo que posiblemente habrá que esperar "más de seis meses" para ver en Bagdad a un Gobierno formado por iraquíes.
Rumsfeld se mostró también cauto hoy sobre el presunto hallazgo de armas químicas en Irak, del que informaron hoy fuentes militares citadas por medios de comunicación estadounidenses.
"No vamos a hacer especulaciones", dijo Rumsfeld, quien aseguró que hasta ahora todas las informaciones iniciales de este tipo que han sido investigadas por su Departamento "resultaron ser erróneas".
Diversos medios informaron del hallazgo de misiles con sustancias que podrían ser sarín y gas mostaza, al suroeste de Bagdad.
Unidades estadounidenses en torno a Kerbala, ciudad al sur de Bagdad, también informaron de la presencia de gas mostaza, según "The New York Times".
Rumsfeld destacó el control de "la mayor parte de Basora" por las fuerzas británicas y la supuesta muerte del general Ali Hasan Al Majid, primo de Sadam Husein, conocido como "Alí el Químico" y comandante de la región militar del sur de Irak.
El jefe del Estado Mayor, el general Richard Myers, añadió que durante el fin de semana "ha habido cambios en el campo de batalla" y que hay 125.000 soldados aliados participando en la invasión.
Myers, que cifró en 85 el número de soldados estadounidenses muertos en la ofensiva, destacó la toma del aeropuerto de Bagdad y el control de todas las carreteras de acceso a la ciudad.
Aseguró que la resistencia de la Guardia Republicana ha sido "esporádica" e informó de que "de los más de 800 tanques con los que empezaron la batalla por la capital, sólo han quedado una docena que no han sido destruidos o abandonados".
Agregó que hay más de 7.000 prisioneros de guerra iraquíes y que, de manera creciente, los ciudadanos ayudan a las tropas aliadas a localizar armas y líderes políticos y militares de Irak. EFE
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