Colaboradora de La Nación
Una imagen familiar en París, Milán, Hamburgo, Barcelona y otras ciudades del mundo. Si lo mira con atención se le podría venir a la mente una portada de Perfil Joven de hace unos años, o una campaña publicitaria de cigarros...
Rubén Quesada vive entre pasarelas, catálogos de temporada, castings y portadas de revistas. Con un estudiado y al mismo tiempo espontáneo dominio de su lenguaje corporal, cuenta cómo logró visualizar un lugar en la agitada vida de la moda internacional.
Este administrador de negocios, empleado por algún tiempo de la Mutual Alajuela, no sabía que esa gracia fotogénica de la que todos hablaban lo iba a lanzar hacia un mundo nuevo de pasarelas, catálogos y portadas de revistas, y que esto se daría en Europa.
Esta entrevista se realizó durante su visita al país para presentar al nuevo miembro de su familia: su hijo Elián. Nos atendió, conversamos y al día siguiente se fueron todos a disfrutar de la playa.
El comienzo. Recordó que su encuentro con las cámaras fue unos años atrás, cuando un amigo le comentó que andaban buscando un rostro para una portada de Perfil Joven . "A mí no me pareció mala idea", dice, lo cierto es que lo conocieron y no dudaron en publicar su rostro en portada.
A pesar de las oportunidades que pudo haber generado ese primer contacto, Rubén no continuó en ese campo, más bien se alejó por estudios y otras responsabilidades. Por cosas de la vida, en uno de sus trabajos administrando un café Internet en Guanacaste conoció a Louise, una joven inglesa que no se rindió ante la presencia física de este alajuelense y lo hizo utilizar todos sus trucos, tácticas y estrategias para conquistarla. "Vieras cómo me costó", enfatiza, pero más tarde la distancia los separó.
Tiempo después, lo invitaron a participar en una campaña de cigarrillos Belmont junto a modelos estadounidenses y europeos. Su rostro se apropió de Costa Rica, estaba en buses, vayas en las carreteras, cajas de fósforos, televisión y más. Durante la producción, cuenta que un modelo neoyorkino le pidió que posara en unas fotos para llevarlas a su agencia de modelos. La sorpresa fue un contrato en Nueva York. Ese fue el detonante de una ola de acontecimientos profesionales y emocionales que una vez finalizado su contrato en tierras del Norte, lo llevaron a Inglaterra.
En Londres, un reencuentro con Louise, una boda, Jahrl y Elián sus dos niños y en medio de todo un ritmo de vida exitoso.
Abrir camino. El primer año en Europa no fue de cuento de hadas. Su falta de experiencia en el campo del modelaje lo perseguía y no lograba relajarse ni apropiarse de sus espacios. Fue un año duro con pocas oportunidades, se lo tomó como un lapso de entrenamiento y gran esfuerzo para aprender y romper con sus miedos.
Pero, cuando tomó poder de sus cualidades y aptitudes, los contratos no se hicieron esperar.
En la actualidad pertenece a una serie de agencias de modelos, entre las que se encuentra Model 1, la más grande y exitosa de Europa y una de las más respetadas del mundo, quienes han lanzado las carreras de top models como Karen Elson, Yasmin Le Bon, Jerry Hall, Greta Scaatchi, Gerard Smith, asimismo la empresa ha sido manager de artistas como Faye Dunaway, Christopher Lee y una larga lista.
Ha trabajado en proyectos para grandes casas de moda como Armani y Ives St Lauren, al mismo tiempo que forma parte de la imagen de la casa de moda juvenil Fat Face y participa también en catálogos de Fake, Cerutti, Rocco Barocco y no termina la lista.
Luego de sus vacaciones en Costa Rica sale para Suecia y Noruega para modelar el nuevo brochure primavera-verano de Fat Face.
Como proyectos tiene en la mira participar en la semana de la moda en Milán y fortalecer su negocio de exportación de teca costarricense a la India, junto con un tío suyo.
"El modelaje profesional es un campo en el que se puede ganar mucho dinero, pero como en todo, se necesita ser muy cuidadoso con las finanzas para procurar no ahogarse en gastos", afirma.
Esto lo tiene muy claro Rubén. Especialmente porque su prioridad es dar lo mejor a su familia.
También cuida su apariencia: va al gimnasio, se cuida la piel, pero confiesa que come de todo y no pasa pendiente de su físico. Como su trabajo es por contratos, le quedan periodos importantes entre viajes para dedicar a sus hijos,
Las raíces de Rubén están en Alajuela, en un hogar lleno de intensas anécdotas, unas malas y muchas buenas. Entre los tesoros consanguíneos estaban la fábrica de helados Ring y actualmente su familia se dedica a la producción del popular rompope Familiar, una receta que guardan con recelo.
Rubén no siente que todo este mundo de compensaciones a su dedicación lo haya cambiado notablemente. Sigue siendo una persona amigable, esforzada y consciente de su origen y, apenas tiene oportunidad, trae a su familia a la nada fastuosa vida de playa, ligera como la brisa marina. Tal vez en eso piensa cuando hipnotiza las lentes...