París, 3 may (EFE).- La organización terrorista vasca ETA, el presidente cubano, Fidel Castro, los jefes de las guerrillas y los paramilitares de Colombia, Nicolás Rodríguez, Manuel Marulanda y Carlos Castaño, siguen en la lista de 37 "depredadores" de la libertad de prensa en 2003 de Reporteros sin Fronteras (RSF).
La lista, divulgada hoy, Día Internacional de la Libertad de Prensa, continúa incluyendo a presidentes como el de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, y el de Rusia, Vladímir Putin.
Aunque el número total de "depredadores" haya disminuido respecto a los 42 de 2002, el informe incorpora tres nuevos nombres: los jefes de Estado de Pakistán, Pervez Musharraf; Maldivas, Maumun Abdul Gayum, y Tonga, Taufa'ahau Tupou.
RSF clasifica a esos "depredadores" en varias categorías, y tanto ETA como Castaño, Rodríguez y Marulanda figuran junto a los militantes islamistas armados de Afganistán, Argelia, Bangladesh, Cachemira, Pakistán y Filipinas, y el líder maoísta de Nepal, Prachanda, en la de "los grupos armados".
De ETA, Reporteros indica que en 2003 reanudó "su campaña de terror, multiplicando las amenazas contra los periodistas que no comparten sus posturas", y que en ese año "el blanco preferido por la organización terrorista fue la televisión vasca ETB".
En cuanto a Castaño, comenta que de los cinco asesinatos de periodistas ocurridos en el país el pasado año, tres podrían ser obra del grupo de dirige, las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
De Marulanda y Rodríguez, señala que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) que ambos encabezan, respectivamente, desde 1997 han secuestrado o retenido a más de 80 periodistas.
Durante 2003, las FARC secuestraron a siete periodistas y obligaron a que 13 huyeran de la región de Arauca, mientras que ELN capturó a dos británicos en enero.
Castro figura bajo el epígrafe de "los dinosaurios" con los líderes de Libia, Muamar Gadafi; Zimbabue, Robert Mugabe; Togo, Gnassigbé Eyadema, y Maldivas, Maumun Abdul Gayum.
RSF alude a la treintena de periodistas que "desde su detención, en la oleada represiva lanzada por las autoridades (cubanas) el 18 de marzo de 2003, cumplen condenas que llegan hasta 27 años de cárcel" y están detenidos "en condiciones muy difíciles".
"El régimen de Fidel Castro no retrocede ante nada para disuadir de existir a la prensa independiente que, por otra parte, se ve continuamente acosada", continúa la organización, que destaca que "Cuba es la mayor cárcel del mundo para los periodistas".
La entrada más significativa en la lista de "depredadores" es la de Musharraf, del que los autores del informe cuentan que "puede contar con los agentes del servicio secreto militar (ISI) para vigilar, intimidar, manipular o detener a los periodistas molestos, paquistaníes o extranjeros".
Cuentan cómo "justificó la tortura y detención" de un informador paquistaní, Khawar Medí, que investigaba con dos reporteros del semanario francés "L'Express", o cómo otro "fue condenado a muerte tras denunciar las actuaciones de una agencia gubernamental de lucha antidroga, controlada por el general Musharraf".
Putin figura entre "los demócratas de fachada" porque "desde su llegada al poder en 2000 ha ido arañando las libertades conseguidas tras la caída de la Unión Soviética".
"Se ha ido apoderando de los principales medios audiovisuales nacionales, y ha hecho imposible una cobertura libre de la guerra en Chechenia", dice RSF, que añade que "en las provincias deja que los potentados locales censuren a la prensa de oposición, y que se ejerza violencia contra los periodistas que denuncian la corrupción de algunos funcionarios".
De Obiang se dice que "tras haber comprado o enviado a la cárcel a los opositores más serios en 2002, continúa metiendo en cintura a una prensa ya muy debilitada, con un mercado agonizante. Los medios de comunicación del Estado están a sus pies. En julio de 2003, la radio nacional afirmó que era 'el dios de Guinea Ecuatorial' y podía 'decidir matar sin que nadie le pidiera cuentas, y sin ir al infierno'".
Según el informe, casi un tercio de la población mundial vive en países en los que no hay ninguna libertad de prensa.
En un examen continente por continente, señala que América "sigue siendo una tierra de contraste para la libertad de prensa", ya que aunque se respeta en la mayor parte de sus países, la amenaza es continua en Cuba, Haití o Colombia, que fue el país de todos ellos con más periodistas asesinados.
Oriente Medio es el "farolillo rojo", e "Irak no facilitó la libertad ni tampoco la seguridad de los medios", ya que en ese país resultaron muertos 14 informadores.
En cuanto a Asia, "los dictadores disponen de la mayor penitenciaría del planeta para los profesionales de la prensa que no renuncian: durante el pasado año encerraron allí al menos a 200 periodistas y frecuentemente los torturaron", comenta RSF. EFE
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