
El costarricense Gastón Fournier es una autoridad en el tema de la música clásica por varias razones: estudió musicología en Inglaterra, fue fundador y dirigió durante 16 años del Taller Internacional de las Artes –junto al compositor alemán Hans Werner Henze–; paralelamente fue coordinador artístico, durante 14 años, del famoso Maggio Musicale Fiorentino; y desde hace una década ocupa el cargo de coordinador artístico de la Academia Santa Cecilia en Roma, Italia.
Fournier, además, es una de las autoridades en el mundo en la obra de Gustav Mahler y de la Viena del siglo XIX–XX, tanto que incluso el gobierno de Austria, le otorgó el año pasado la Cruz de Honor Austriaca por las Artes y la Música.
Gastón está en el país para dar dos charlas, una será la introducción al espectáculo Stabat Mater –que presentará hoy y mañana el grupo Voces de Mundo –y la otra es la conferencia: El encuentro entre Mahler y Freud.
¿Su trabajo en la Academia de Santa Cecilia en qué consiste?
Soy el coordinador artístico de la Academia, la más antigua institución que funciona hasta hoy. Mi trabajo consiste en buscar y negociar la contratación de artistas invitados – pianistas, violinistas, cantantes y directores de primer nivel de todo el mundo–. Organizo las giras de la orquesta (de 110 músicos) y el coro (90 integrantes) de la institución. Ahora por cierto estoy organizando una gira para el próximo año por Alemania, Suiza, Austria, Barcelona, Londres y Japón.
También firmamos un contrato con la disquera EMI para diversos proyectos discográficos y paralelamente tengo una temporada camerística con orquestas de cámara, cuartetos de cuerdas y grupos de música barroca. Es mucho trabajo y de una gran responsabilidad pues trabajamos con presupuesto de 60 millones de dólares.
Usted es experto en Mahler, pero también hablará de Rossini...
Rossini es uno de los más importantes compositores italianos y cuando compuso el Stabat Mater era uno de los más importantes del mundo, algo así como Los Beatles en los años 60. Había una locura por su obra en toda Europa, tanto, que en las calles se vendían retratos suyos y los vendedores ambulantes cantaban sus arias.
En esta conferencia voy a hablar sobre quién era Rossini, sobre la época y sobre lo que pasaba en el mundo cuando compuso la obra. Voy a presentar una conferencia totalmente integrada en la que presentaré fragmentos de la obra y unas 60 dispositivas sobre lugares de la época. Lo que hago es preparar al público para el concierto.
¿Qué podemos adelantar deStabat Mater?
Es una obra religiosa que habla del dolor de la Virgen María ante Cristo crucificado. Rossini hizo de esta partitura, que debería ser un lamento religioso, una obra totalmente teatral, espectacular, tanto, que algunos críticos de la época la atacaron argumentando que no era muy pura desde el punto de vista religioso. Yo voy a tratar de defender a Rossini.