Exactamente once años después de ser publicada la polémica obra La loca de Gandoca , Anacristina Rossi (San José, 1952) vuelve a la carga. Esta vez presenta una novela en la que descubre las verdades de un Limón enterrado en el pasado, cuenta dos historias de amor y erotismo y, de paso, se trae abajo algunos mitos.
La obra se llama Limón Blues , es la cuarta novela costarricense después de dos de Carlos Cortés y una de Yasmín Ross publicada por el sello editorial internacional Alfaguara y será presentada hoy, a las 7 p. m., en el Centro Cultural de Chile (200 metros al norte de la Subarú, barrio Dent).
Amor, historia y blues
Limón Blues cuenta dos historias de amor en un contexto histórico-político excepcional y olvidado del Limón desde principios hasta mediados del siglo XX, según resume su propia autora.
Sin embargo, la novela es mucho más: es el resultado de una paciente investigación de cinco años combinada con la ficción, es la recuperación de parte de nuestra historia olvidada y es un blues , una narración que no deja de ser triste y melancólica.
"Los costarricenses tenemos un imaginario muy reducido, que no incluye esa cosa increíble que fue el Limón negro. Limón Blues es un esfuerzo por integrar ese Limón que fue y aún es a nuestro imaginario. Lo que hago es abrir una ventanita a ese mundo", reconoce Rossi, quien también está recuperando el Limón de su infancia donde departió con sus abuelos.
Para encontrar esa ciudad perdida, Anacristina no recurrió al testimonio oral no confía en él sino a los periódicos en inglés de la época y los archivos históricos. De su investigación surgió un trabajo de 1.000 páginas, que se convirtió en dos novelas.
Limón Blues es la primera de ellas; la otra se llama Limón Reggae , en la que la escritora narra el Limón actual. Además, Rossi está escribiendo unos ensayos combinados con ficción llamados Limón Swing . Después dejará el tema de Limón por un tiempo.
La novela que se presentará esta noche descubre a un bello Limón, de casas señoriales, gente muy culta y gallarda, organizaciones sociales muy activas y lleno de música y colores. Además, el libro revela los dramas, las alegrías y la discriminación que sufrieron sus habitantes.
Literatura y algo más
"Aquel era un mundo doloroso para todos. Para muchos costarricenses que nos quedamos sin meter esa riqueza en el imaginario y para ellos que se vieron rechazados e incomprendidos en toda su riqueza", dice Rossi.
Anacristina considera que esta novela marca un compromiso más constante de su parte con la literatura. Su ilusión, ahora, es que la gente lo lea y sepa y los hechos fueron así, que no se los inventó sino que están respaldados por su investigación.
"Esto es literatura y algo más. Me gusta que lo mío mueva y vaya más allá y en este caso el más allá es la verdad histórica", agrega.
Así, Anacristina, la de María la noche (1985) y La loca de Gandoca (1991), espera no solo que su libro le descubra lo olvidado a muchos, sino que genere polémica. Y es que la literatura que llena vacíos siempre causa escozor.