Es fácil llamarla, pero difícil encontrarla. Pasa muy ocupada. Al fin pudo y abrió la puerta negra de su casa, que no está cerrada con tres candados como cantan ‘Los Tigres del Norte’.
Si no se llamara Rocío, la que tiene gracia según su onomástico, su nombre sería “Multitud”, por los casi 30 y resto de personajes que ha interpretado, a lo largo de una dilatada carrera artística.
Ella es más buena que el pan dulce. Vive con sus padres en Barrio La Granja; hogar que comparte con su hermana, sus sobrinos, cuatro perros, libros, un piano, juguetes por aquí y por allá. Todo en un oasis urbano con árboles de naranja, guayaba, mandarinas y llamas del bosque, un ambiente natural que refleja la vocación conservacionista de Rocío.
En el pequeño mundo artístico nacional ella es una cara conocida por su labor teatral, en la televisión, en la publicidad, en el cine, en revistas, en las causas sociales y hasta en la política: dijo no al TLC, no a Crucitas y sí al PAC. Nada de lo humano le es ajeno.
Serán los exégetas quienes determinen el origen de su veta artística; por ahora reconoce que fueron sus padres, Rita Maxera y Elías Carranza, y su hermana Ana Clara, quienes enrumbaron su vida hacia las tablas.
Era apenas una escolar cuando se metió en el papel de Hermíone. Casi nada. La hija única de Menelao y Helena, ex de París el de Troya, y esposa de Orestes, en la tragedia griega del mismo nombre.
Desde ese día nada la detiene. Estudió, pero aún le falta concluir artes dramáticas en la Universidad de Costa Rica; afinó su formación en Italia y la completó con mucho trabajo. Fue
Recién se fue de copas por cinco bares josefinos e hizo una fotos provocativas para la revista SoHo; fuera de eso Rocío no llama la atención para nada. Lleva una vida sencilla, hogareña, lejos de los focos, concentrada en su trabajo de actriz y su activismo social.
Se levanta a las seis de la mañana, camina mucho, no maneja, se divierte con medida, pasea y es, ante todo, una mujer feliz, que al contrario del hombre, si tiene camisa.
El 27 de febrero cumplirá 31 años y como una mujer que dice su verdadera edad es capaz de decirlo todo,
--¿Cuál es su gran vicio?
--La intensidad; me emociono con facilidad y trato de mejorar las cosas. A veces es más fácil tomarse todo más suave, pero por algo soy artista y expreso lo que siento y muestro mi pasión en todo lo que hago.
¿Le gusta irse de pinta?
--Antes sacaba el rato para trasnochar pero ahora prefiero pasarla en lo que me hace crecer más. Busco lo que me hace feliz: estar con la gente, bailar, tomar una cerveza, escuchar música, ir al cine, disfrutar la familia, el arte, los temas sociales y ambientales. Soy feliz con lo que tengo.
--¿Qué le han dejado sus personajes?
--Crecer como ser humano; una se mete en los zapatos del otro y comprende su naturaleza, las circunstancias que los llevan a comportarse y encontrar el por qué de sus actos. Cada personaje es como los peldaños de una escalera. Me gustan aquellos alejados de mi realidad.
--¿Cómo es el trabajo de una actriz?
--Me llaman para contratarme. Si es una audición eso lleva unos tres días de labor física y emocional para que el director decida si me da o no el papel. A una le explican el argumento y los requerimientos del personaje; como este es un país pequeño ya nos conocemos y se sabe quién puede hacer una obra u otra.
--¿Tiene alguna técnica para aprenderse el guion?
--Lo memorizo. Leo la primera oración y quito la vista del papel; lo repito. Paso a la segunda frase y cuando me la aprendo la repito con la primera y así con todo el texto. Paso todo al disco duro de la cabeza y cuando actúo lo digo naturalmente.
--¿Le cuesta memorizar?
--Rara vez olvido algo pero nunca me puedo aprender nombres, ni de lugares ni de personas. Eso me sucede aún en la vida real y cuando me ocurre en el escenario improviso o me “soplan”.
--¿Qué hace antes de actuar?
--Hago ejercicios y libero energía para entrar con la que ocupo; como liviano y nunca carnes rojas. Me da por bostezar antes de salir a escena y es una forma de relajación; llego muy temprano al teatro y me preparo con tiempo.
--¿Cuánto le pagan?
--No lo voy a decir pero se gana poco. Por dicha tengo una familia que valora el arte y siempre me ha apoyado para que pueda hacerlo. Es difícil vivir de la actuación, hay que complementarla con otras labores.
--¿En el año en cuántas obras trabaja?
--Dos por lo menos. Todos los días ensayo unas cuatro horas en grupo y sola; en la mayoría de los teatros no pagan los ensayos. Practico en mi casa y reflexiono a cada rato sobre el personaje y la obra. Se van cinco meses en una pieza pero puedo ensayar mientras trabajo en otra.
--¿En qué proyecto está y qué planes tiene?
-- Dejé algunos trabajos porque me metí de lleno en la lucha contra la minería. Voy a estrenar la película
--¿Por qué se involucró en el asunto de Las Crucitas?
--El tema ambiental me ha interesado mucho; al cuidar el medio protejo mi vida. Como figura pública y comunicadora expongo mis ideas y formo opinión.
--¿Cuál fue la última película que vió?
--
--¿Quién le trae los regalos navideños: Santa o el Niñito Dios?
--En mi casa es una mezcla entre Papá Noel y el Niño Dios. Pido mucha paciencia para conmigo misma y los demás; tener mucha pasión, salud y amor. En Navidad me gusta pasear, ir al mar, conocer otros lugares. Lo material no me cae mal y lo recibo con gratitud.
--¿Podría señalar cinco defectos?
--Tengo más que eso: exigente conmigo, terca, golosa, fácil de conmover y de hacerme llorar.
--¿La vida le ha dado sorpresas?
--Me dejo sorprender muy fácil y eso es una virtud. Si uno de los niños de la casa aprende una nueva palabra eso me trastorna y se lo cuento a todo el mundo. Cuando estoy en el escenario me sorprendo de lo que se puede lograr y me asombro de conocer gente y las enseñanzas que recibo.
--¿Sigue haciendo comerciales de televisión?
--Ya no hago muchos; hice uno para la cervecería; hay muchachas muy bonitas y a veces una no es tan necesaria. Pagan muy mal y la verdad, una debe aprender a respetarse como profesional.
--¿Cómo se divierte?
-- Me gusta correr, voy al mar y hago
--¿Cómo reacciona cuando la reconocen?
--Me emociona tanto cariño; me recuerdan cuando salía en televisión; les agrada lo que hago y se sorprenden de que sea como ellos.
--¿Le preocupa lo que dicen de usted?
--No me importa lo que diga la gente o si me juzgan. Solo me interesa el amor; puedo cometer errores pero trato de hacer lo que me hace feliz.
--¿Por qué vive aún con sus padres?
--Somos una familia muy hermosa, nunca he tenido la necesidad de irme y tengo comodidades. Es hermoso vivir en familia, somos un núcleo muy unido. Me encanta estar con ellos, desayunar, servirles la comida, estar cuando regresan del trabajo y compartir los domingos.
--¿Dónde compra la ropa?
--En las tiendas de usados o donde vea algo que me guste. Aprovecho los descuentos; no hago gastos excesivos y tampoco me dejo llevar por las marcas. Soy coqueta y me agrada verme bien.
--¿Sale a comer?
--Poco porque en mi casa como muy rico y me da lástima gastar la plata. Me encanta la cocina japonesa, la mediterránea; disfruto las comidas raras; no me gustan las pastas ni los arroces y me encanta el pollo frito.
--¿Conoce algún famoso actor, actriz o personaje de la farándula internacional?
--A Gael García, me pareció simpático.
--¿Cuándo cumple años?
--El 27 de febrero llegó a 31. Siento que he vivido mucho. Me he relacionado con tanta gente y he ido a diferentes lugares. Estoy joven, llena de vitalidad. Tengo canas, arrugas, una quisiera no envejecer, uso cremas, hago ejercicio, pero la belleza es efímera.
--¿Cuál es el mejor consejo que ha recibido?
--De mis papás: hacer lo que me haga feliz.
--¿Ya tuvo sus 15 minutos de fama?
--No sabría decir qué es la fama, ¿Haber salido en tele? No me interesa promover mi imagen o salir en chismes; sí me atrae usar mi imagen para promover actividades valiosas para el país. Yo soy yo.