Por Alberto Cabezas
Guadalajara (México), 27 nov (EFE).- La violencia política en Perú será abordada en la próxima novela del escritor peruano Santiago Rocangliolo, en forma de "'thriller' ambientado después de la guerra interna contra el terrorismo", que se cobró 69.000 víctimas mortales.
"La Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR) creo que cancela el conflicto e inaugura una etapa de reflexión", dijo en entrevista con EFE el joven escritor peruano, quien asiste estos días a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), en México.
Rocangliolo promociona en México su primera novela, "Pudor" (Alfaguara, 2005), retrato de una familia de clase media peruana actual, pero ya prepara el proyecto siguiente.
"Estoy trabajando en una cosa muy distinta. Me temo que será una decepción para todos a quienes les gustó 'Pudor'. Tiene que ver con la violencia política en Perú. Es un 'thriller' ambientado después de la guerra interna contra el terrorismo (en los años 90)", asegura Rocangliolo.
"Yo crecí en una sociedad de asesinos. Ha sido un tabú durante muchos años pero ya, sobre todo a partir de la CVR ya se empieza a hablar", asegura este joven escritor de 30 años.
Creada en 2001, nueve años después de la captura del líder de Sendero Luminoso, Abimael Guzmán, la CVR analizó las causas de la violencia política que azotó Perú durante 20 años, entre 1980 y 2000, que desató esa organización terrorista.
Rocangliolo se ha adentrado ya con algunos artículos periodísticos en el problema, entrevistado a militares y otras personas involucradas con aquel conflicto.
"En toda la investigación lo más duro para mí fue cómo tú puedes hablar con un perfecto psicópata y ese psicópata puede tener buenas razones para hacer lo que hizo. Ahora entramos en el momento en que todos los psicópatas van a exponer sus razones. Vamos a ver cómo sobrevivimos de eso", añade.
"Por lo general tú estás de un lado. Evidentemente yo estoy del lado del Estado pero creo que todos tenemos la impresión de que el Estado tampoco era el bueno. No es una pelea en la que hubo buenos y malos sino de malos y peores", afirma el escritor.
Del ex presidente Alberto Fujimori (1990-2000), detenido en Chile en espera de extradición por violaciones a los derechos humanos, asegura que "no mató tanto porque no le hizo falta, no porque fuese más noble" que sus predecesores, que recurrieron al aparato del Estado contra el terrorismo de Sendero.
Para el escritor Perú se encuentra en este momento "entrando en una etapa de reflexionar sobre qué pasó", algo que se ha plasmado en la literatura de algunos autores como Alonso Cueto (Lima, 1954), quien acaba de obtener el Premio Herralde con su novela "La hora azul" (Anagrama, 2005).
Según Rocangliolo en Perú "empiezan a aparecer libros periodísticos (...) que cancelan un poco la etapa de confrontación y entran a la de 'bueno, vamos a ver', qué pasó, por qué ocurrió esto, qué grado de sociedades enfermas tenemos que tener para que una guerra de estas características ocurra", dice Rocangliolo.
"Yo quiero formar parte de eso. Parte de mi trabajo de los próximos dos o tres años tendrá que tratar de eso", añadió.
Rocangliolo, quien ha vivido en Madrid (España) y ahora lo hace en Barcelona, afirma que los peruanos deberán resolver la cuestión de hasta dónde pueden ir para restablecer un equilibrio que ya tienes cuando analizas crímenes del pasado.
"El silencio previo a la Comisión ha sido muy fuerte, una manera de autocensura y autoreflexión muy dura. Entramos a una etapa distinta pero para hacerlo va a ser necesario que hablen todos, y eso va a ser muy duro también", afirma el escritor.
Señala que en España hubo que esperar muchos años para empezar a analizar lo que ocurrió con el franquismo y eso "permitió tener una sociedad menos enfrentada", algo que no ha ocurrido en Chile, donde se mantiene la tensión, o Argentina, que "demoró mucho en acabar con las leyes de punto y final", señala.
En términos políticos resolver la cuestión es muy delicado al no ser fácil saber hasta donde se puede reclamar justicia del Estado.
"Lo justo sería que todos los que hayan cometido crímenes paguen estén donde estén pero no sé si es justo para los que han venido después volver a someterlos a una nueva guerra para hacer justicia para los que están muertos", concluyó. EFE
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