por Mar Marín
La Habana, 20 sep (EFE).- El huracán Rita se fortalece rumbo al Golfo de México a su paso frente a las costas atlánticas de La Habana, que ha sido muy azotada por la lluvia y el viento.
Rita, convertido en huracán de fuerza 2 en la escala Saffir-Simpson (de cinco), se desplaza hacia el oeste tras azotar el litoral norte de Cuba y dejar más de 58.000 evacuados en las provincias centrales del país.
El huracán se mueve hacia el Golfo de México con una velocidad sostenida de 24 kilómetros por hora y vientos máximos sostenidos de hasta 140 kilómetros en su ojo.
En su "viaje" hacia el Golfo, Rita pasó a 70 kilómetros de Varadero (Matanzas, unos 150 kilómetros al este de La Habana) y a unos 120 kilómetros al norte de la capital cubana.
La Habana, que esta mañana mantenía su actividad, se paralizó a primeras horas de la tarde y se transformó prácticamente en una ciudad fantasma cubierta por una intensa niebla para recibir el golpe de Rita.
Las calles habaneras, habitualmente llenas de turistas y paseantes, quedaron desiertas, los comercios cerraron, los colegios interrumpieron su actividad y los conductores llevaron sus autos en sitios seguros mientras el viento y la lluvia castigaban a la ciudad.
Las autoridades han cortado el suministro de gas y electricidad en buena parte de la capital para evitar riesgos de cortocircuitos y explosiones.
El aeropuerto internacional José Martí se mantuvo operativo, aunque se suspendieron los vuelos nacionales y varios internacionales sufrieron retraso.
Las olas tomaron el Malecón, la avenida más importante de la ciudad, que se cerró al tráfico a primera hora de la tarde y continuará todavía cerrado hasta que baje el nivel del agua que almacena en algunos tramos.
A pesar de los insistentes llamamientos de las autoridades a la prudencia, por la lluvia y las rachas de viento, de hasta 90 kilómetros por hora, que han azotado el Malecón, algunos "aventureros" no quisieron perderse el espectáculo que ofrecían los trenes de olas sobre la avenida.
Es el caso de Yosmel, un joven cubano que, acompañado de varios amigos y de una botella de ron, paseaba por el Malecón inundado mientras chapoteaba entre el agua y desafiaba al viento.
"Estamos disfrutando del aire y del agua con una buena botella de de ron y no hay por qué tener miedo. Además, miedo de qué, somos cubanos, mami", explicaba Yosmel.
Tampoco el turista español Manuel Folgueira quería perderse el espectáculo que ofrecía hoy el Malecón pero, mucho más consciente del peligro que Yosmel, optó por acercarse al popular Hotel Nacional, cuyos jardines ofrecen una espectacular vista de La Habana.
Manuel no tuvo suerte porque la dirección del hotel ordenó cerrar el acceso al jardín por seguridad, pero entendió que "es lógico que se tomen todas las medidas para proteger a la población".
Muy cerca del Malecón y del Hotel Nacional, Néstor Santoya esperaba junto con sus vecinos a ser evacuado a un albergue para pasar la noche.
"La casa no presenta riesgo de derrumbe, pero es mejor resguardarse del temporal en un lugar seguro. Han venido a llevarse primero a los niños y las embarazadas y luego vendrán a por nosotros", señaló Néstor.
El jefe del Centro de Diagnósticos del Instituto de Meteorología, José Rubiera, anunció que las lluvias y los vientos azotarán todavía durante horas a la capital cubana, aunque reducirán su intensidad con el pasado del tiempo.
Sin embargo, a medida que Rita se aleja del litoral norte cubano crece el riesgo de inundaciones en las zonas bajas de la costa sur de las provincias del centro y oeste de la isla, advirtió el especialista. EFE
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