En la sala de la casa de Lupe y Chepita funciona una pulpería, La Vencedora, que es el centro de la actividad del pueblo de Barro de Olla.
Allí convergen todos: unos solo para comprar los alimentos, otros para enterarse de los últimos chismes y algunos para pasar un buen rato.
En La Vencedora sobran los chistes y las situaciones cómicas; y es, al final de cuentas, un buen retrato del humor criollo.
La Vencedora... Pulpería, es una teleserie de ficción que estrenó el Sistema Nacional de Radio y Televisión Cultural (SINART) el 18 de setiembre del año anterior.
Estos diez meses han sido un buen experimento para medir el interés que el televidente costarricense tiene por sus raíces, y según Fernando Fernández, productor y guionista, la respuesta ha sido buena.
La Vencedora... Pulpería, nació bajo el ala de la vieja serie de televisión nacional El barbero de la villa -1978-1990-, que creara allá por la década de los años 1970 el costumbrista Zoilo Peñaranda.
Similitudes humorísticas
El barbero de la villa mostraba en la pantalla chica la vida de una familia de la zona rural que tenía en la sala de la casa una barbería.
La actividad se desarrollaba en el pueblo de Barro de Olla, una comunidad campesina nacida en la imaginación de Peñaranda.
Barro de Olla colinda con los poblados de Viento Fresco, Cerro del Mondongo, el Bajo del Urrú y la Isla del Coral, comunidades creadas por Peñaranda que recupera La Pulpería.
Renace también en esta serie el personaje de Naín, encarnado por el actor Wilbert Delgado.
Naín revive, pero rodeado de nuevos personajes: Lupe (Arturo Vargas), Chepita (Flora Obando), Lolita (Nury Morales) y otros secundarios como el policía, Mosco de chicha, Alcolino y don Bartolo.
"La gente disfruta del humor, sobre todo del de Naín", afirma Beatriz Pérez, directora de la Red Nacional de Televisión, Canal 13.
Pero La Pulpería no es, bajo ninguna circunstancia, una copia de El barbero de la villa. Tomó de la segunda la experiencia, pero en estos diez meses ha ido creando una identidad propia y un lenguaje argumental y técnico diferente.
Sencillo y comprensible
Fernández, quien aprendió gran parte del oficio de productor y guionista de la experiencia de su papá, Zoilo Peñaranda, afirma que sus guiones son sencillos y comprensibles para todo público.
La Pulpería esta dirigida a todos los televidentes, desde los niños, hasta los viejos que se empatinan con la música antigua, uno de los elementos más importantes de la realización.
Toda la actividad se desarrolla en la pulpería, y "a veces sale la cocina de Lupe y Chepita, porque también venden comida", dice Fernández.
Los temas que toca La Vencedora... Pulpería son los cotidianos de la vida en la zona rural, pero cargados de ese humor pícaro del costarricense.
"Tratamos de no presentar estampas tristes, porque quien se sienta a ver televisión no quiere observar cosas tristes, sino entretenerse", agrega el productor.
Y es que el objetivo de esta serie de producción nacional es recuperar un poco de la identidad del costarricense; en este caso, el humor de las zonas rurales.
La Vencedora... Pulpería, se filma todos los sábados en una pulpería real, que precisamente se llama La Vencedora y que está ubicada en San Miguel de Santo Domingo de Heredia.
Se transmite por canal 13 los viernes a las 5:30 p. m., y se reprisa los domingos a las 2:30 p. m.
Con la retransmisión del fin de semana "mucha gente vuelve a disfrutar los capítulos de La Pulpería y de paso, se involucra a un público que no es el que la ve entre semana", comenta Beatriz Pérez.
Las tramas que se desarrollan en La Vencedora... Pulpería permiten echarle un vistazo a la cotidianeidad de estos establecimientos, que poco a poco le han cedido el lugar a los minisupermercados y los supermercados.
Identidad humorística
En opinión del crítico de televisión Víctor Flury, sobre La Vencedora... Pulpería ronda el fantasma de la identidad nacional, que trasciende el fenómeno televisivo, pero que al mismo tiempo se refleja en él.
El epicentro de esta identidad tiene que ver, para algunos, con los centros de toma de decisiones que están en las zonas urbanas; para otros, se debe buscar más bien en el costumbrismo.
Según Flury, existe un patrimonio histórico rural que debe conservarse y programas como La Pulpería y La familia Mena Mora, de Miguel Salguero, serie que transmite Repretel canal 6, "tienen su valor en el hecho de mantener vivas las tradiciones".
En ambas teleseries el interés fundamental es rescatar el humor rural: "Es un hecho reconocido, casi universalmente, de que los sectores rurales tienen un sentido del humor muy propio, una especie de picardía que es muy diferente del urbano, mucho más elaborado".