Lima, 30 abr (EFE).- La reciente retirada del monumento al fundador de Lima, el español Francisco Pizarro, de una céntrica plaza de esta capital ha suscitado encendidos debates en Perú en torno a los argumentos pro nacionalistas esgrimidos por la municipalidad limeña para llevar a cabo tal medida.
El decano de la prensa peruana, El Comercio, afirmó hoy en su editorial que "no podía ser peor ni la razón ni la forma en la que se ha decidido el traslado del monumento del fundador de Lima, don Francisco Pizarro", el pasado sábado por orden del burgomaestre Luis Castañeda.
El alcalde limeño se quejó de que Lima albergue en su centro histórico la imagen del conquistador cuando se podía ofrecer ese espacio para dar un tributo a los símbolos patrios.
Según el regidor, la plaza tendrá en el futuro las banderas de Lima, que ostenta coronas españolas, del Perú y del Tawantinsuyo, el nombre quechua del Imperio de los Incas, a pesar de que reconocidos historiadores han asegurado que los incas nunca ondearon la bandera de siete colores sino que ésta es de creación moderna.
El historiador peruano José Antonio del Busto, que ha dedicado investigaciones a la vida de Pizarro, expresó su indiferencia por la remoción del monumento, aunque señaló que lo que sería un grave error sería borrar al español de la historia peruana y mundial.
Del Busto destacó la habilidad de Pizarro para reclamar territorio a favor de Perú, que podrían haber pasado a dominio de Chile y Bolivia, en las negociaciones ante la Corona española que antecedieron y sucedieron a la fundación de Lima en 1535.
"Debemos asumir nuestra historia, identidad y autenticidad con lo bueno, lo malo y lo feo, porque de no hacerlo transitaríamos como nación mestiza por una esquizofrenia aborrecible", opina el Comercio.
De otro lado, Castañeda justificó el traslado del monumento por las obras de remodelación que se llevarán a cabo en el centro de Lima a un costo de más de 170.000 dólares.
El diario criticó el gasto en que se va a incurrir "en este disparate" porque "muchos programas sociales urgentes que debe atender el municipio hubiesen agradecido este dinero a gritos".
Sin embargo, el alcalde no consultó la retirada de la estatua de Pizarro, montado a caballo y con espada desenvainada, con sus concejales ni con el Instituto Nacional de Cultura (INC).
El congresista peruano y ex regidor de la municipalidad limeña Natale Amprimo informó de que el INC no otorgó ningún permiso oficial para el retiro del monumento, a pesar de que su titular, Guillermo Lumbreras, asegura que no le compete.
Amprimo advirtió de que si el INC no le confirma haber entregado la autorización, como ha solicitado, presentará acciones legales en su contra.
Por su parte, el concejal limeño Augusto Ortiz de Zevallos preguntó en qué momento se realizó la licitación y concurso público para llevar adelante la remodelación de la hasta hace unos días llamada Plaza Pizarro.
"La sensación que tengo es que hay una improvisación en todo este trabajo y en la gestión del alcalde", expresó el arquitecto Ortiz de Zevallos. EFE
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