Asunción . El gobierno interino de Paraguay anuló el lunes un decreto del ex presidente Raúl Cubas que en desacato a la Corte Suprema liberó al ex golpista Lino Oviedo, y restauró la orden de prisión contra el ex general.
"Con este decreto el Poder Ejecutivo viene a restablecer el estado de derecho que con la actuación del anterior presidente (...) se había roto", dijo al plenario de la Corte Suprema de nueve miembros el secretario de la presidencia, Juan Ernesto Villamayor.
Villamayor es el principal asistente del presidente Luis González Macchi, quien asumió la presidencia la semana pasada tras la renuncia de Cubas, luego de una profunda crisis política y violentas manifestaciones.
Oviedo fue condenado a 10 años de cárcel por intentar un golpe de estado, pero fue liberado por Cubas. El pasado diciembre, la corte ratificó la condena al ex general y ordenó su captura, pero el ex mandatario también desacató esa orden.
"Con esto estamos intentando reparar el daño existente y demostrar el sometimiento del Poder Ejecutivo a la Corte", dijo Villamayor.
El desacato de Cubas a la Corte Suprema es considerado como la mecha que hizo estallar la crisis política iniciada con la liberación de Oviedo. Tras una zozobra de meses, el ex presidente dimitió y consiguió asilo en Brasil, mientras que el ex general se refugió en Argentina.
Oviedo encabezó en 1996 un intento de golpe contra el entonces presidente Juan Carlos Wasmosy. Por ese alzamiento fue juzgado en enero de 1998, condenado en marzo y liberado el 18 de agosto, pocas horas después de que Cubas, su ex compañero de fórmula, jurara en el cargo como presidente de Paraguay.
La última semana de la crisis se desató hace dos semanas tras el asesinato del vicepresidente Luis María Argaña, uno de los principales rivales de Cubas, en una calle asuncena.
Marchas de protesta contra el gobierno de Cubas que siguieron al magnicidio acabaron en la muerte de otros seis manifestantes opositores, víctimas de presuntos francotiradores "oviedistas".
El día en que Cubas desacató la orden de la corte, argumentó que su gobierno "de modo alguno" aceptaría que la liberación de Oviedo fuese inconstitucional, y se atribuyó potestades judiciales. El ex mandatario fue sometido a juicio político a raíz de este hecho y renunció cuando el Congreso preparaba su destitución.
De la crisis surgió un gobierno encabezado por González Macchi, un senador del gobernante Partido Colorado, quien abrió un gobierno secundado por los principales partidos de oposición.
La Corte Suprema debe ahora decidir el modo de elección de un gobierno definitivo.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.