Buenos Aires, 10 mar (EFE).- Los organismos de defensa de los derechos humanos expresaron hoy un enérgico repudio ante la decisión judicial de suspender los procesos contra el ex almirante Emilio Massera, miembro de la junta militar que gobernó Argentina entre 1976 y 1983.
Nora Cortiñas, una de las fundadoras de la organización Madres de Plaza de Mayo, consideró que la decisión judicial es "un disparate jurídico y político".
Los jueces que ordenaron la detención de Massera suspendieron hoy los procesos por delitos de represión que se siguen contra Massera a causa de la enfermedad que padece el acusado, condición que, según una junta médica, no le permite afrontar un juicio.
Emilio Massera, de 78 años, acusado de múltiples casos de desaparición de personas y robos de hijos de víctimas de la represión desatada por la dictadura militar, está postrado en cama a causa de un derrame cerebral sufrido en 2002.
"Hay tanta gente que está presa y enferma y nadie por eso la deja en libertad. Vamos a tener que recurrir al presidente Néstor Kirchner para que, como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, considere si va a permitir que una enfermedad sea justificación para dejar impune los crímenes de lesa humanidad que cometió Massera", dijo Cortiñas.
Por su parte, Mabel Gutiérrez, representante de la organización Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, protestó porque "a los presos comunes no los dejan en libertad cuando están enfermos".
"Jamás lo hacen, aunque tengan sida, cáncer o se estén muriendo. Entonces, ¿por qué con los represores que cometieron crímenes de lesa humanidad hacen estas diferencias? Este hombre no merece ningún tipo de consideración y se le admiten prerrogativas que ellos no les dieron a nuestros familiares desaparecidos", afirmó Gutiérrez.
Augusto Ratembach, integrante del Centro de Militares para la Democracia Argentina, consideró que "está muy mal que lo hayan amnistiado, aún por razones de salud".
"Las graves faltas contra la humanidad cometidas por los jerarcas del Proceso merecen una prisión perpetua sin consideraciones de ninguna categoría. Hay que tener en cuenta no sólo una faz humanitaria, sino también el ejemplo que se le da al país sobre qué es lo que se debe hacer con los que violaron los derechos humanos", opinó.
Según un informe del Cuerpo Médico Forense solicitado por los jueces, Massera sufre un estado de "involución mental" por daños cerebrales, lo que impide que sea sometido a juicio.
Massera, uno de los tres jefes militares que encabezaron el golpe de Estado que el 24 de marzo de 1976 dio paso a una dictadura militar de siete años y medio, se encuentra desde 1998 bajo arresto domiciliario, beneficio que se otorga a acusados mayores de 70 años.
Está acusado de sustracción, ocultamiento y supresión de identidad de recién nacidos, hijos de desaparecidos a manos de la dictadura, y también en otra causa específica sobre la existencia de "un plan para la apropiación de menores" durante la represión.
El ex almirante es además requerido por jueces de Alemania, España, Italia y Suecia por crímenes de lesa humanidad contra ciudadanos de esos países. EFE
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