A sus 39 años, abogado, agricultor de corazón y a la cabeza de un banco costarricense, Hernán González sintió que su mundo era otro: era el del arte, el de la escultura.
En un viaje a Estados Unidos conoció al escultor Harvey Fite, quien lo convenció que con su sensibilidad debía hacer algo con sus manos. González le hizo caso e inició sus estudios en escultura con Fite en Woodstock, Nueva York. Corría el año 1957.
Ahora, González, quien murió en 1987, es considerado uno de los hitos en la historia del arte costarricense. Por ello, los Museos del Banco Central decidieron organizarle una exposición retrospectiva a la altura de su aporte, comentó la curadora Ileana Alvarado.
Hoy, a las 7 p. m., en el Museo del Oro Precolombino, se inaugurará una muestra con 55 esculturas en madera y piedra de ese artista, así como objetos que elaboró para su casa.
Las piezas de la retrospectiva pertenecen a la Fundación Hernán González, la cual preside su viuda Evangelina Aguiluz, a instituciones estatales y colecciones particulares.
Recorrido escultórico
Al entrar al Museo del Oro, el espectador se encontrará con exposición organizada por temas: animales, esferas, columnas y ser humano.
La animalística fue una temática ampliamente desarrollada por González.
Alvarado afirmó que en la escultura costarricense se ha dado un desarrollo continuo y que, en el caso de González, él fue el continuador de esa temática, con una ejecución técnica que difiere mucho de la sus antecesores, Juan Manuel Sánchez y Néstor Zeledón Varela.
Es decir, al igual que ellos, parte de la talla directa en madera y piedra, pero trabaja más la superficie y abstrae más las formas.
En esta sección, se encuentran sus conocidos terneritos titulados Aún húmedos . También están sus esculturas de la serpiente, del perro ( Homenaje a mi perro) , del toro, y de la pata, entre otras.
Después siguen sus esferas, inspiradas en el arte precolombino y en las ideas del pensador Teilhard de Chardin, quien hablaba de la evolución y la unidad del ser humano entre sí y con la tierra.
También habrá una sección con tres columnas, donde se exhibirán obras tan importantes como El silbador , Vigilante del pasado y El búho hechicero . Se ve en ellas la síntesis absoluta de la abstracción.
González se interesó también en el ser humano y en el proceso generador de vida. En el apartado del ser humano encontramos piezas como La agonía , escultura donde el artista evidencia la lucha del ser humano por vivir y que es un emblema de la Caja Costarricense del Seguro Social.
Un renovador
Y es que hay que recordar que González se incorporó de lleno al medio artístico costarricense en 1960.
Fue uno de los integrantes del llamado Grupo 8, copuesto de artistas que se propusieron despertar el aletargado ambiente artístico costarricense e introdujeron el abstraccionismo al país.
El trabajo del escultor es innovador sobre todo por el alto grado de abstracción que desarrolla, acorde con la influencia internacional de la época, destacó Alvarado.
Según recuerda Evangelina Aguiluz, González fue un humanista, un hombre de una posición económica holgada que llevaba una vida sencilla, un agricultor de corazón y un profundo amante de la naturaleza.
González, excombatiente de la revolución de 1948, ocupó varios puestos políticos, entre ellos el de ministro de Cultura en el gobierno de Luis Alberto Monge.
Carlos Guillermo Montero, profesor de historia del arte en la Universidad de Costa Rica, dice: "Era una persona cercana a la naturaleza, el mar y la montaña. Era muy respetuoso en la concepción de la obra; dejaba que surgiera del material que la naturaleza le daba".
Aguiluz comentó que, desde la década de 1990, se trató de hacer una muestra integral de la obra del artista, mas diversas situaciones lo impidieron.
"Nosotros estamos conscientes de que la única forma de integrar y pensamiento humanista y su trayectoria es reuniendo su obra y mostrándola. Queremos que todos los muchachos de colegio puedan conocer y estudiar quién fue Hernán González", expresó ella.
Otros datos
Lugar: Museos del Banco Central, bajos de Plaza de la Cultura.
Horario: De martes a domingo, de 10 a. m. a 4:30 p. m.
Más información al teléfono 243-4214.