Repasemos: sus novelas Noche en vela y Las sombras que perseguimos fueron reconocidas por la prensa y el público costarricense, incluso con premios. En ambos casos, merecieron segundas, y hasta terceras ediciones, pues son leídas en universidades de todo el continente.
Aún más: si autoras como Yolanda Oreamuno o Eunice Odio gozan de un mediano recuerdo dentro y fuera de Costa Rica, se debe a esa misma señora, Rima Rothe de Vallbona.
Y sin embargo, Rima de Vallbona nunca ha sido una autora de esas que los costarricenses se recomiendan entre sí. La explicación puede ser simplemente geográfica: desde hace más de cuatro décadas abandonó Costa Rica y se dedicó a la docencia en Estados Unidos; tan solo algunos de sus libros se editaron aquí y su relación con los lectores nacionales se da principalmente a través de las cátedras universitarias.
En las primeras semanas de septiembre, la autora de Mujeres y agonías visitó Costa Rica por motivos personales: la enfermedad de una de sus hermanas. Sin embargo, no rechazó una entrevista para conversar sobre su obra, poco registrada en nuestros cuadernos literarios.
Rescatar, investigar, escribir
Según el filólogo Jorge Chen, quien trabaja con Rima a en la recopilación de la correspondencia de Eunice Odio, hay que subrayar su labor de rescate y divulgación: "en los años 60 y 70 fue una de las recuperadoras de la obra de Eunice y Yolanda, y probablemente su principal promotora fuera de nuestras fronteras".
Desde su cátedra de literatura hispánica en la Universidad de Santo Tomás, en Houston, Rima promovió a estas autoras y desde años atrás investiga la literatura y condición de la mujer a través de las autobiografías de monjas latinoamericanas del período colonial.
"En la colonia, los conventos eran el único recurso con que contaban las mujeres para educarse y gozar de cierta independencia", explicó, para de inmediato repasar los nombres de algunas de estas escritoras: la mexicana Sor Juana Inés de la Cruz, la dominicana Sor Leonor de Obando, la guatemalteca Sor Juana de Maldonado y Paz, entre otras; en casi todos los casos, las primeras escritoras de cada uno de sus países.
Estas autobiografías alimentaron sus novelas y relatos, además de artículos que han aparecido en revistas especializadas y suplementos culturales de Estados Unidos, Argentina, República Dominicana y España, entre otros países.
Al igual que sus investigaciones, su creación literaria ha girado en torno a la condición de la mujer. Y como las mujeres coloniales, casi siempre escribe en primera persona. Sus novelas y relatos, en palabras de Chen, "reflexionan principalmente sobre la mujer, que se ve obligada a hacer conciliar sus espacios profesional y familiar, público y privado". Es decir, trabajar sin que se descuide la casa, los niños y la cocina.
Sin embargo, Rima considera que la perspectiva de la mujer no agota las lecturas, pues antes hay una pregunta de Dios y por Dios. Recientemente recuperó una de sus primeras novelas, la cual nunca publicó y que tiene a Lázaro de Betania (el personaje del Evangelio) por protagonista; tras releerla, decidió abordar de nuevo el viejo proyecto.
Y nuevamente, afirma, retomar la pregunta metafísica: "Desde pequeña me preocupé por el asunto del ser, de la identidad, del para qué nacemos..., por supuesto, esa pregunta la realizo casi siempre desde personajes femeninos, porque soy mujer".
Sus palabrasescritas
Rima Rothe de Vallbona ha escrito más de una decena de libros e incontables artículos en revistas especializadas; entre los primeros destacan:
Noche en vela , novela, 1968.
Yolanda Oreamuno , ensayo, 1971.
La obra en prosa de Eunice Odio , ensayo, 1981.
Las sombras que perseguimos , novela, 1983.
Mujeres y agonías , cuentos, 1986.
Mundo, demonio y mujer , novela, 1991.
Los infiernos de la mujer y algo más , cuentos, 1992.