Es una mujer sencilla, alegre, tenaz, luchadora y soñadora. Su espíritu emprendedor la llevó a lograr lo que parecía imposible. De pronto, el nombre de Ana Bárbara saltó al firmamento del espectáculo y todo parece indicar que no se trata de una estrella fugaz, sino de una constelación que se ha ganado su lugar en dicho ambiente.
La Reina Grupera, como la bautizaron en su país, ha ocupado lugares de popularidad en las radioemisoras de Latinoamérica y Estados Unidos con canciones como "La trampa", "Sacúdeme", "No lloraré", "Ya no te creo nada" y "Nada".
La experiencia que esta mujer ha acumulado a través de los años, queda de manifiesto en su nueva producción discográfica titulada Los besos no se dan en la camisa, que estuvo a cargo del famoso cantautor Marco Antonio Solís. De este material se desprende el sencillo promocional "Cómo me haces falta", que se escucha en las radioemisoras del país. Esta canción es una nueva versión de un tema que hace algunos años grabó el grupo Los Bukis.
Por ello, porque su carrera es historia y, además, porque su nuevo disco está dando de qué hablar, conversamos con ella, por teléfono, desde México. La charla se basó en varios temas.
-Su comienzo fue bastante difícil, le significó muchas lágrimas. Pero usted no se dio por vencida y hoy disfruta del éxito...
-Las cosas no se dieron gratis. Cuando decidí que mi vida era el canto y lo haría profesionalmente, me mudé a la Ciudad de México, a una pequeña casa de huéspedes, y empecé desde abajo, cantando en bares y restaurantes, ganando únicamente lo necesario para subsistir, viajando en metro y en algunas ocasiones a pie. Toqué muchas puertas y no se abrieron de par en par de la noche a la mañana. Pero esto me dio la oportunidad de convivir más con la gente del pueblo con la que me siento totalmente comprometida. Creo que todas las cosas importantes de la vida cuestan un poquito. Yo no he sido la excepción, ha sido muy duro, pero todo ha valido la pena. No siento que todo lo que ha pasado fueran sacrificios, al contrario.
-El título de Embajadora de la Canción Ranchera que ganó en 1993, la llevó a conocer a su santidad Juan Pablo II. Usted rompió las reglas y le cantó... ¿Cómo estuvo eso?
-Fue una experiencia única, especial, más por la manera en que se hizo. Aproveché la oportunidad porque pensé que jamás la volvería a tener y, durante una audiencia, decidí comentarle a capella una canción que se llama El pastor. El no espera que yo fuera a cantarte y sorprendí a todos los que estaban ahí. Para mí fue una especie de travesura y de llegar a su corazón .
-Usted siempre quiso hacer un disco dirigido y producido por Marco Antonio Solís. ¿Cómo lo logró?
-Sí, esa idea la tenía en mente hace muchos años. Realmente es un sueño que se hizo realidad ahora, pero desde que yo tenía 12 años de edad vivía apasionada por la música de Marco Antonio. Afortunadamente tuve la suerte de poder grabar este último disco con él, y puedo decir que tiene una varita mágica porque con ese talento llega a tocar al corazón del público. Fue un tiempo considerable el que me tardé en grabar este disco, pero valió la pena. Porque, si bien yo lo admiro desde niña, todo este tiempo seguí creciendo con su música, con su inspiración, y ahora que soy una mujer, me toca ser la intérprete de sus canciones. Creo que salió algo muy bonito.
-¿Cómo escogieron los temas?
-Marco Antonio se puso a escribir canciones para una persona como yo, con la sensibilidad que tengo como mujer. Pasaron cuatro meses desde que dijo que me haría el disco y me llamó al estudio para presentarme 12 letras. Yo no lo podía creer, pero todos me gustaron. Y es que suele suceder que de un disco hay canciones que me gustan más que otras, pero de este todas me encantaron. Quedé satisfecha y eso se refleja en el disco.
Incluso con grabar la canción "Cómo me haces falta", que en México no fue muy sonada, pero que en donde se escuchó fue muy bien aceptada.
-¿Por qué Costa Rica ha sido importante para usted?
-El primer país que visité con mi primer disco fue Costa Rica, inclusive ni en México había hecho promoción cuando ya estaba allá, y el público me recibió muy bien. Y eso que en aquella época mi mamá era la única que me conocía. Es un público maravilloso, muy cálido.
-Usted ha dicho que le interesa el cine y el protagónico en televisión. El año pasado se comentó que haría una telenovela y no pasó nada. ¿Qué planes tiene al respecto?
-Desde el primer año de mi carrera discográfica he tenido propuestas para hacer telenovelas, y este año no se han dejado esperar. Solo que yo quería hacer primero este disco (Los besos no se dan en la camisa), antes de cualquier otra cosa. Siento que la carrera de actriz va de la mano con la de cantante, y si lo hubiera hecho el año pasado hubiera dejado mi carrera artística a la mitad, y si lo hago ahorita no va tener la atención que necesita este disco. Me voy a esperar a mediados de año y no más. Para junio o julio les doy la sorpresa. Tengo proyectos pero debo estudiar las tramas. En cuanto al cine, sí me gustaría hacerlo, pero más adelante.
-En la música, ¿tiene planes de incursionar en otro género?
-Claro que sí. Estoy convencida de que los artistas tenemos que crecer, que preocuparnos por darle al público cosas diferentes. En el futuro me encantaría hacer un disco de boleros, otro de rancheras y algún día balada pop.
-Su canción dice "Cómo me haces falta". ¿Por qué su corazón está solo?
-Mi corazón esta muy tranquilo, estoy bien. No me siento presionada. No tengo novio y, sin embargo, no me siento triste. Creo que Diosito me tiene preparado un pastel muy rico para dentro de unos años, pero todavía no hay con quien partirlo.
-¿Se considera un símbolo sexual?
-Antes me molestaba que me dijeran eso, pero es preferible ser femenina que no serlo. Yo dejo que la gente opine. Obviamente trato de mantener la figura, voy al gimnasio todos los días, hago ejercicio.
-Hace dos años lanzó un calendario ¿Tiene alguna otra sorpresa por ahí para el público?
-Me gusta mucho el mundo de la moda, más adelante quisiera hacer algo con la imagen. De no haber sido cantante, me hubiera gustado ser dentista o top model. Me gustaría sacar al mercado una línea de artículos de belleza.