
Casi 25.000 cédulas permanecen guardadas en las instalaciones del Registro Civil porque los ciudadanos que solicitaron su confección nunca las retiraron.
Algunos de esos documentos están ahí desde hace nueve años.
Estas cédulas le costaron al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) unos ¢200 millones, a un precio de ¢8.000 cada una.
Sin embargo, el Registro Civil no puede cobrar a los ciudadanos por ello, pues la confección y entrega de la cédula de identidad es un derecho fundamental.
Así lo explicó Óscar Mena Carvajal, secretario general del Registro Civil, adscrito al TSE.
“No hay mecanismo legal para cobrar o negar. Es deber y obligación (del Estado) documentar la identidad de los ciudadanos”, dijo.
El TSE emitió el año pasado 677.000 cédulas, con un costo de unos ¢5.400 millones.
Gran parte de los documentos solicitados por los ciudadanos son para reponer pérdidas, indicó el secretario general del Registro.
Esta primera semana de enero, por ejemplo, hubo un incremento en la cantidad de solicitudes y muchas de estas se debieron a robos o extravíos.
En promedio, el Registro recibe 1.000 peticiones diarias de cédula solo en las oficinas centrales, en San José, pero el lunes pasado se recibieron más de 1.300.
De estas, solo 110 trámites eran de personas interesadas en obtener el documento por primera vez.
Las demás solicitudes eran para obtener duplicados, que corresponden a renovaciones o reposiciones por pérdida o robo.
El TSE informó de que en enero suele registrarse un pico en la demanda de cédulas. La cantidad de peticiones hechas esta primera semana fue un 11% mayor que en el mismo período del año pasado.
Mena dijo que las esperas durante esta primera semana de enero duraron 40 minutos, cuando en condiciones normales el trámite no supera los cinco minutos. Ayer, las filas ya habían bajado.