Hoy se celebra la Solemnidad de la Epifanía del Señor, conocida popularmente como la fiesta de los Reyes Magos. El término "epifanía" significa manifestación . En efecto, el niño recién nacido en Belén se manifiesta como Rey Mesías y Salvador universal de los judíos, representados en los pastores, y de los gentiles o paganos, representados en los magos.
¿Quiénes son esos "magos del Oriente" que se presentan en Jerusalén preguntando por "el Rey de los judíos que ha nacido? Originalmente, la palabra "mago" designó a la casta sacerdotal ilustrada de los persas; después a toda persona dotada de conocimientos y de uso poderes ocultos; también aun charlatán.
En el presente caso y por referencia a la "estrella", es muy probable que se trate de unos sabios astrólogos, procedentes de Mesopotamia, patria de la astrología en el mundo helenístico. ¿Y la estrella? El relato manifiesta la creencia popular de que cada persona está significada por una estrella que aparece en su nacimiento. ¿Cuál, en concreto, en este caso? Imposible el identificarla, a pesar de que se ha hecho sus esfuerzos. Cabe, eso sí, el que, aunque la alusión no sea explícita, se aluda a la estrella que surge de Jacob (Números 24, 17), es decir, David, y de él, el Mesías.
En efecto, San Mateo con su genealogía de Jesús (1, 1-17) y la narración de la adoración de los Magos (2, 1-12) reconoce que Jesús es el Rey Mesías. Los extraños personajes venidos del Oriente buscan al "Rey de los judíos que ha nacido" ¿En dónde hallarlo? Bastará que Herodes consulte a los sumos sacerdotes y escribas, expertos religiosos del judaísmo para que den con el lugar: Belén de Judea "porque así lo ha escrito el profeta. Y se cita a Miqueas (5, 1-3). "Y tú, Belén, tierra de Judea, no eres ni mucho menos la última de las ciudades de Judea, pues de ti saldrá un jefe que será el pastor de mi pueblo Israel. El texto se aplica al Mesías prometido.
La estrella conduce a los Magos no sólo a Belén, sino a la misma casa en la que ven "al niño con María, su madre", lo adoran de rodillas y le ofrecen regalos. Esos dones son un eco del Salmo (72, 10) e Isaías (60, 6). Por su parte, los Padres de la Iglesia ven simbolizadas en ellos la Realeza (oro), la Divinidad(incienso) y la Pasión (mirra) de Cristo.
En resumen, pues, el tema del relato es, por su lado, el mesianismo real de Cristo y, por otro, la adoración por los gentiles. La manifestación del Hijo de Dios hecho hombre, nacido de María, como salvador de todos: judíos y paganos.
A nosotros los creyentes nos corresponde el acercarnos, por esos días y siempre, a Jesús, experimentar su salvación.