Kaprun (Austria). Un total de 46 cadáveres han sido recuperados hasta el momento del túnel del funicular que conduce al glaciar alpino de Kitzsteinhorn, donde puede haber hasta 170 muertos, según anunció hoy el gobernador del Estado austriaco de Salzburgo, Franz Schausberger.
Schausberger destacó que todos los cuerpos se encontraban en el exterior del convoy, donde perecieron asfixiados por los gases venenosos que se produjeron en el incendio del funicular y que invadieron el túnel, de 3,2 kilómetros de largo, por completo.
Añadió que el fuerte viento reinante en la zona dificulta las labores de rescate, así como el peligro de desprendimiento de rocas dentro del túnel, en el que trabajan simultáneamente un centenar de hombres en la recuperación de los cadáveres.
El gobernador de Salzburgo reiteró que hasta ahora se han identificado como presuntos pasajeros del funicular, y con una seguridad del 90 por ciento de acuerdo con la lista de desaparecidos, a 159 personas, aunque la cifra final de víctimas puede alcanzar las 170.
Schausberger corrigió y amplió la lista de nacionalidades de las víctimas al señalar que se trata presumiblemente de 92 austriacos, 37 alemanes, 10 japoneses, 8 estadounidenses, 4 eslovenos, 2 holandeses, 1 británico y 1 checo, así como 4 personas de las que todavía se desconoce su país de procedencia.
Agregó que los equipos de rescate trabajan ya a tan solo cinco metros del funicular incendiado en la mañana del pasado sábado, tras ir retirando los cuerpos calcinados de quienes habían logrado salir del vehículo, pero no pudieron escapar del infierno de humo y llamas.
Por su parte, la profesora Edith Tutschbauer, jefa del equipo de forenses encargado de identificar los cuerpos, señaló en la misma rueda de prensa celebrada en la población de Kaprun que el trabajo de los especialistas se prolongará de tres a cuatro semanas.
Comentó que los cuerpos recuperados hasta el momento se encuentran completamente carbonizados, sin vestigios de ropa y sin fisonomía, ya que las fuertes temperaturas registradas en el incendio, de hasta 1.000 grados centígrados, derritieron las orejas y narices y sólo en algunos casos existen vestigios de la dentadura de las víctimas.
La doctora comentó que los 29 cadáveres recuperados a primeras horas de esta mañana están siendo ya analizados y se trata de extraer material para realizar análisis genéticos.
Asimismo, comentó que los 17 extraídos del túnel hasta el mediodía serán trasladados en breve, como los anteriores, al instituto anatómico forense de Salzburgo.
Para facilitar la labor de los forenses se ha pedido a los familiares y amigos de las víctimas que aporten prendas de vestir y objetos personales para tratar de recuperar huellas de su ADN, aunque, según la doctora, no existen garantías de que todos los cuerpos puedan ser finalmente identificados.
Schausberger declaró que son cuatro los equipos de expertos encargados de averiguar las causas que dieron lugar al accidente, del que 12 personas escaparon con vida al salir por su propio pie del convoy y correr túnel abajo hasta alcanzar el exterior.
Por su parte, el comandante de la Gendarmería encargado del caso, Franz Lang, confirmó que la fiscalía y el juez de instrucción que investigan lo sucedido han confiscado los restos del funicular y otros objetos.
A la hora de explicar el detalle con el que se trabaja en la operación, Lang comentó que se ha decidido no tocar la instalación averiada de iluminación del túnel con el fin de no borrar huellas y desplegar un sistema independiente eléctrico para las labores de rescate.
Schausberger precisó que en las tareas de rescate trabajan 28 bomberos, unos 100 gendarmes, de ellos 36 en el túnel, 24 miembros de la Cruz Roja, 14 psicólogos y 71 miembros del ejército, 51 de ellos en la montaña y el túnel, 10 técnicos militares en el exterior y 10 pilotos de helicóptero, así como entre 40 y 50 empleados de la empresa propietaria del funicular.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.