Como ya no se trata de ciencia-ficción y Dolly (la oveja clonada) es una realidad, profesionales en diversas disciplinas estiman que en Costa Rica debe abrirse una exhaustiva discusión para analizar los pros y contras de la manipulación genética y de la clonación humana.
El especialista en física nuclear Massimo De Santi y el biólogo Marvin Calvo señalaron a La Nación que es conveniente discutir con amplitud los alcances de la tecnología con el propósito de establecer pautas que permitan regular esta práctica.
De Santi, presidente del Comité Internacional Educación y Paz, y Calvo, director de la sede en Alajuela de la Universidad Estatal a Distancia, coincidieron en que se debe analizar profusamente el impacto que tendría esta tecnología en la economía, en el ecosistema y en la sociedad costarricense.
Arguyeron que no se trata de posiciones extremas ni alarmistas, sino de poner en la balanza los beneficios y perjuicios que tienen estos avances científicos para la humanidad.
Los científicos dijeron que es conveniente que los países latinoamericanos suscriban un protocolo que les permita controlar tales actividades.
Los profesionales consideran que tanto en nuestro país como en otras naciones de la región deberían revisarse los protocolos de la Unión Europea con el propósito de adaptarlos a la sociedad latinoamericana y a sus normas éticas.
Señalaron que no están en contra de la ingeniería genética siempre y cuando esta se emplee para beneficio de la humanidad.
Calvo dijo que la ingeniería genética ha sido de gran utilidad, pues gracias a ella se fabrican vacunas y se controlan plagas, pero, si no se regula, puede provocar daños que es posible que el hombre lamente después.
Ambos científicos aprovecharon la presencia de los presidentes de Centroamérica y Estados Unidos para entregarles una carta en la que exponen su preocupación sobre el manejo genético de organismos vivos y su liberación desordenada en el ambiente.
También expusieron sus inquietudes sobre la clonación de mamíferos, técnica que salió a la luz con la noticia de la duplicación genética de la oveja Dolly, en Escocia.
En su misiva expresan que la liberación desordenada de organismos genéticamente modificados puede producir mutaciones irreversibles en la biodiversidad de planeta con daños imprevisibles para el ciclo de la vida.