por Luis A. Torres
Miami (EEUU), 2 nov (EFE).- Aunque Raphael ha advertido que no es autobiográfica, la canción "Desmejorado" que interpretó anoche en su reaparición en EEUU desde de su operación de trasplante de hígado la anunció como "la mejor de todas" y la repitió dos veces.
"Yo sigo igual, sigo tal cual, quizá desmejorado...", dice el estribillo principal de la canción de Enrique Bunbury escrita para el nuevo álbum del cantante español "Raphael de vuelta".
El público que llenó anoche el teatro James Knight Center, de Miami, puso atención a la letra de esa canción para relacionarla con la vida de Raphael, especialmente después de la operación de abril pasado que le salvó la vida gracias a un donante.
El cantante, vestido de negro, apareció muy delgado, algo demacrado, pero con la misma voz de siempre, fuerte y melodiosa.
Las cerca de 3.000 personas que llenaron el local dieron una bienvenida de casi cinco minutos, puestos de pie, tan pronto Raphael apareció en el escenario, aplaudiendo y lanzándole claveles desde las filas mas cercanas.
Como muestra de agradecimiento, el cantante de Linares, de 60 años, se cruzaba de brazos o ponía la mano derecha sobre su corazón, mientras inclinaba la cabeza.
En todo el concierto de casi tres horas, Raphael no se dirigió al público directamente. No fue necesario, estuvo todo el tiempo coqueteando con él, haciendo gestos de desplantes, bailando, dramatizando sus canciones y se los metió en el bolsillo a partir de la primera: "La Noche".
Al terminar esta, tiró a una lado la chaqueta y se quedó con una camisa negra amplia por encima de los pantalones y sin corbata.
Entre canción y canción, el "El Niño de Linares" se metía las manos dentro de la camisa para subirse los pantalones, gesto tal vez involuntario que le hacia mucha gracia al público.
El público, en su mayoría gente mayor, se entregó incondicionalmente, reconocía con aplausos el inicio de sus canciones mas conocidas y cantaba los estribillos principales de "Escándalo", "En Carne Viva" o "Maravilloso Corazón", entre otras, cuando Raphael se los pedía.
Fue bien acogida la interpretación moderna que hizo Raphael de "Vámonos", el viejo éxito del mexicano José Alfredo Jiménez, la única canción de su último disco que no fue escrita especialmente para él.
Uno de sus éxitos mas conocidos, "Que tal te va sin mi", la terminó silbando y con otro de sus gestos característicos, con las manos metidas en los bolsillos de su pantalón y dando zancadas.
Fue impresionante su gesto de alejarse del micrófono y cantar a pulmón abierto "Que tengo el corazón en carne viva", lo que provocó que el pie se pusiera de pie nuevo para aplaudir y dar gritos de "Bravo".
Siguieron después otros éxitos que el público reconocía tan pronto comenzaban los primeros acordes de la orquesta de ocho miembros, como "Ave María", "Que sabe nadie", "Digan lo que digan", "La Llorona", "Como yo te amo" y con gran significado por el momento que pasa el cantante, "Volver a nacer".
La apoteosis final fue con "Yo soy aquel", que el público estaba esperando y que a pesar de dar indicios el espectáculo de terminar, no se marcha y pedía "otra, "otra".
Raphael reapareció en el escenario e indicó con gestos que tenían que ir a dormir todos, a los que el público contestaba, "No, otra, otra". El cantante regaló una repetición de "Yo soy aquel".
La segunda actuación de Raphael en Estados Unidos será el 8 de noviembre en el Carnegie Hall de Nueva York, y en medio una presentación en San Salvador y San José, esta última por una cancelada debido a un resfriado.
Después el cantante volverá a México, para dar conciertos en noviembre en Guadalajara. Morelia y Monterrey. Tiene programadas dos fechas en San Juan Puerto Rico y a finales de mes conciertos en Bogotá, Cali, Barranquilla y Medellín.
En una rueda de prensa en Miami, el viernes pasado, Raphael dijo estar totalmente recuperado y que no piensa en retirarse. EFE
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