(cambia día de la llegada a El Cairo, que se ha producido hoy)
Por Antonio Jara
El Cairo, 25 oct (EFE).- La última momia de faraón que reposaba lejos de Egipto, perteneciente al gran guerrero Ramsés I, regresó hoy sábado a su tierra, más de 140 años después de ser profanada su tumba en Luxor y sacada a hurtadillas por una banda de contrabandistas.
El avión que transportaba la momia aterrizó hoy en el aeropuerto cairota, confirmaron fuentes del aeródromo.
Ramsés I había iniciado "su último viaje a Egipto" el viernes desde el museo "Michael C. Carlos", dependiente de la Universidad de Emory, en la localidad estadounidense de Atlanta, donde fue despedida con todos los honores.
Fue acomodada en un cajón de madera cubierto con la bandera de Egipto y escoltada al aeropuerto de Hartsfield por la directora del museo, Bonnie Speed, y por el secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, Zaky Hawas, muy proclive a los espectáculos mediáticos.
Una vez en el aeropuerto de Atlanta, se entonó el himno nacional egipcio, así como otras canciones interpretadas por el conjunto coral infantil de Atlanta.
Speed, acompañada por su jefe de Egiptología, Peter Lacovara, y por 13 miembros del Consejo Directivo del museo, viajaron en el mismo vuelo para participar mañana en una rueda de prensa en el Museo Egipcio de El Cairo, donde el ministro egipcio de Cultura, Faruk Hosni, revelará los detalles de la recuperación de la momia.
"El regreso de Ramsés I quedará reseñado en los libros de Historia, ya que es la primera vez que un museo devuelve la momia de un faraón. Esperamos que este gesto ayude a otros museos a estudiar la posibilidad de devolver otras valiosas antigüedades egipcias", dijo Hawas.
El retorno de la momia es "fruto de la campaña internacional que emprendimos este año para recuperar las piezas arqueológicas sacadas de contrabando", añadió el arqueólogo egipcio.
Ramsés I, considerado el segundo mejor comandante de las épocas faraónicas, tras el guerrero-faraón Horemheb, fue el fundador de la XIX dinastía que gobernó el alto y bajo Egipto entre el 1.304 y 1.192 antes de Cristo.
Desde el rango de oficial, escaló a través del Ejercito faraónico hasta llegar a ser comandante supremo y después primer ministro durante el reinado de Horemheb, su antecesor y último monarca de la dinastía XVIII.
Ramsés I, que sólo permaneció en el trono 18 meses, fue sucedido por su hijo Seti I, padre del faraón Ramsés II.
Entre los reconocimientos que amasó durante su vida, destacaron el de maestro de caballos, comandante de plaza militar, controlador de la desembocadura del Nilo, encargado de los carruajes de guerra del faraón, enviado real para todas las tierras extranjeras y escriba real.
Su momia fue sacada de Egipto a mediados del siglo XIX, después de que miembros de la familia Ali Abdelrasul expoliaran su tumba en el Valle de los Reyes de Luxor, a unos 725 kilómetros al sur de El Cairo.
Antiguos informes, diarios y cartas del siglo XIX sugieren que la momia fue vendida en 1860 por el valor de siete libras esterlinas de la época al físico canadiense James Douglas, que la adquirió para el museo canadiense "Cataratas del Niágara".
Este museo se declaró en quiebra en 1999 y vendió todas sus piezas arqueológicas a un coleccionista canadiense, que al no sentirse atraído por las antigüedades faraónicas las ofreció al "Museo Michael C. Carlos" a cambio de dos millones de dólares.
Uno de los directivos del museo puso un millón de dólares para pagarlas, mientras que el resto fue reunido a través de una colecta pública entre la población de Atlanta.
Hawas anunció que la momia regresará a Luxor, la antigua Tebas, capital de la XIX dinastía, y será exhibida en el museo de la ciudad, en el salón del "Ejército egipcio durante la época dorada de los faraones". EFE
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