
Un grupo de dirigentes de base llegaron a hablarme de hacer un movimiento de abajo hacia arriba y de la periferia hacia el centro.
“Me gustaron las ideas de este grupo, me incorporé para apoyarlos sin tan siquiera imaginarme que al final iba a ser presidente. Yo estaba ilusionado con tomar el Comité Ejecutivo y dar un golpe de timón. Al final el grupo decide que sea yo el candidato.
En el PUSC ha habido calderonismo, rodriguismo, abelismo. Yo diría que esto es una mezcla de gente buena, que quiere lo mejor para el partido, no verse como tendencia sino como socialcristianos.
Gente de base, con ganas de aportarle al país, que en el pasado han logrado cosas positivas para diferentes comunidades y sienten que el Partido es un buen instrumento para aportarle al país y no quiere que ese instrumentos se acabe.
“En el camino nos dimos cuenta que muchos líderes tradicionales no estaban del lado nuestro”.
No quisiera personalizar. Lo que nos interesa es tender puentes con los cientos de miles de costarricenses que se han ido del partido.
Don Luis no estaba con nosotros.
Don Rafael Ángel días antes de la elección (de candidato presidencial) manifestó que se separaba del PUSC y de toda actividad política.
Yo represento los intereses de las bases, de las voces que quieren hacerse escuchar, de la gente que quiere que el partido Unidad Social Cristiana sea el más democrático y moderno de Costa Rica.
Fue interesantísimo, don Jorge Eduardo, tres veces diputado, coincidió en el planteamiento que estábamos haciéndole al partido. Logramos llegar a un acuerdo que no era para repartir puestos. Don Jorge Eduardo pactó sobre la base de principios: devolver el poder a las bases, demostrar que el partido no tiene dueños.
No sé si tenía . Ahora no tiene.
Vamos a recuperar nuestra credibilidad, renovar las bases, reestructurar nuestra forma de hacer política. (...) Vamos a abolir las líneas partidarias.
Respetando las mayorías, no entrometiéndome, comenzando por mí, en procesos internos de las asambleas cantonales, como ahora que vienen alcaldías. Muchos costarricenses no creen en los partidos, no solo en el PUSC, a todos los partidos se les ha señalado como partidos con dueños. Queremos ser el primer partido sin dueños.
Siguen siendo cientos de miles, lo que pasa es no querían acercarse al partido.
Porque el partido se equivocó...
Quienes dirigían el partido se equivocaron.
El Partido se equivocó en estructurarse de arriba hacia abajo y no de abajo hacia arriba, como lo estamos proponiendo. No somos un partido de cúpula sino de base y lo vamos a demostrar.
“Vamos a hacer una reforma a los estatutos, que pronto se la vamos a presentar a la Asamblea Nacional, para que los diputados no sean electos de forma centralista sino provincialmente, que cada provincia haga su elección sin ninguna manipulación de las que ya los costarricenses están cansados, no solo en la Unidad, sino en todos los partidos políticos.
Muchas de esas figuras se han acercado estos días.
Están considerando el regreso, pronto podrían anunciarlo (...) La diferencia es que nosotros proponemos una organización de abajo hacia arriba y el otro grupo intentó hacer, antes del sábado, un esfuerzo de arriba hacia abajo.
Está superado, no existe, es un tema de los expresidentes. Les deseo lo mejor pero es su tema.
“A ellos se les respeta pero están alejados del partido y el partido es más que una tendencia rodriguista y calderonista.
Es una dura realidad, nunca ofrecí milagros sino que prometí trabajo y en eso es lo que estamos. Mucha gente ha ofrecido trabajo.
Vamos a volver a recoger militancias, a hacer actividades, pero sobre todo el tema financiero se atiende ganando credibilidad.
Lo primero que hicimos (como Comité Ejecutivo) fue firmar un oficio, el número uno o dos, pidiéndole cita a la fracción para conversar porque hay temas qué concertar . No puede haber divorcio entre fracción y partido.
Se tomó un acuerdo soltando amarras para dirigentes locales (para buscar alcaldías). No seríamos consecuentes si las alianzas las decide el Comité Ejecutivo.
Es prematuro, incurriría yo en errores del pasado si me pongo a decidir en este momento.