Viena . El líder de la extrema derecha, Joerg Haider, cuyo partido junto a los conservadores formó esta semana el nuevo gobierno austríaco, es un populista xenófobo y provocador, pero lleno de contradicciones.
Jefe del segundo partido de Austria desde las elecciones del 3 de octubre pasado, Joerg Haider, de 50 años, logró colocar a sus partidarios en el gobierno a pesar de las presiones de Europa y de Estados Unidos.
El mismo decidió de momento quedar fuera del gobierno, guardando su cargo de gobernador de Carintia, sabiendo que su imagen en el extranjero lo hace indeseable en un gabinete.
Haider tomó el liderazgo del FPOe en 1986 cuando este partido apenas obtenía un 5% de los votos, para transformarlo en el partido de extrema derecha más poderoso en Europa, y cambiando de posiciones a lo largo de toda su carrera según las circunstancias.
El único elemento constante en su programa es la suspensión de la inmigración, presentada como la causa del desempleo y de los otros males. Este tema le sirvió para sacar numerosos votos al partido Social Demócrata en las legislativas de octubre.
Pero según un estudio publicado después de las elecciones de octubre, muchos electores votaron por el FPOe ante todo porque este partido promete el fin de los privilegios y de la "amistad" entre los dos partidos que estaban en el poder desde el fin de la guerra, el Social Demócrata y el Conservador.
Joerg Haider seduce también por su manera de hablar a menudo provocadora.
A las amenazas de boycot lanzadas por la Unión Europea en caso de que su partido accediese al poder, respondió que no iba a dejar que le dictaran su conducta. En una entrevista esta semana con un semanario alemán, comparó la UE a un "gallinero revuelto" aún antes de que entre el zorro.
A comienzos de la semana debió disculparse después de haber insultado al presidente francés, Jacques Chirac, --que "no sabe de qué habla"-- y haber calificado al gobierno belga de "corrupto".
No son éstas las primeras excusas de Haider.
Después de años de contradicciones y cuando su partido se aproximaba al poder, se excusó públicamente en noviembre por haber pronunciado algunas frases con resabios de nazismo.
Los SS eran "hombres de carácter", los campos de concentración eran "campos disciplinarios" y la política de empleo de Tercer Reich tenía aspectos positivos, decía.
Esta última frase le había costado una primera vez el puesto de gobernador de Carintia en 1991, que reconquistó en 1999.
Joerg Haider tampoco es parco en contradicciones.
Su partido, el FPOe, se dice hoy favorable a Europa y a su moneda única. Sin embargo, Haider hizo campaña sin éxito contra la adhesión de Austria a la Unión Europea y en 1997 contra el euro.
Fue pangermanista --Austria es "un aborto ideológico"-- y debió formar parte de Alemania, decía, antes de atacar la influencia del gran capital alemán en Austria.
Nacido el 26 de nero de 1950 de un padre zapatero que fue miembro del partido Nacional Socialista, Joerg Haider es jurista de formación. Pero heredó de un tío una gran propiedad en Carintia.
Deportivo, buen mozo, practica el alpinismo y participa en los maratones de Nueva York.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.