CUANDO FUI A COMER a Hamburger Factory, mi primer sentimiento fue de duda: ¿será posible que alguien pueda comerse en una sentada aquel monumento de carne, ingredientes y pan que estaba envuelto, inocente, en mi bandeja? No venía solo: lo completaban unas papas fritas y un refresco. ¡Dios! Sentía que todo aquello mi observaba.
Vuelvo a ver a mis compañeros, pero están sumidos en la tarea de devorar aquel "monstruo": nadie habla, todos comemos.
Cuando nos dimos cuenta de que el asunto era manejable, el sentimiento se transformó en satisfacción, no solo por saborear aquella delicia, sino por haber pagado el justo precio de ¢895 por aquel montón de comida.
Ahora, cada vez que pensamos en Hamburger Factory, ya no hay dudas: solo antojos.
Este lugar de comidas rápidas, que abrió sus puertas por primera vez en setiembre del 98 en el tercer piso del Mall San Pedro, tiene ahora dos locales más: uno en Barrio Amón y el otro en la Uruca, y se ha convertido en una buena opción para los que andan en búsqueda de una buena relación entre precio-tamaño-calidad.
Todo empezó con una pizza
Robert Ebrahimi llegó al país hace cinco años, después de vivir 22 años en Canadá -su origen es israelí-. Vino invitado por un amigo y terminó poniendo un negocio de pizzas que más tarde vendió.
"Después me quedé como año y medio observando el panorama para ver las posibilidades que había en el mercado. Noté que, aquí, la mayoría de lugares cocina las hamburguesas al horno y, como yo trabajé como parrillero, a mi socio y a mí se nos ocurrió hacer hamburguesas a la parrilla", afirmó.
La idea fue un verdadero éxito. Robert considera que se debe a que el concepto es diferente. "A la gente le gusta tener control de lo que va a comer, le gusta escoger lo que pondrá a su hamburguesa. Esto hace que coma con ganas", considera.
En este restaurante se trabaja con la modalidad de los lugares de comida rápida, con la diferencia de que usted escoge lo que pondrán a la hamburguesa.
El asunto es sencillo: primero escoge el combo que va a comer, lo pide en la caja, paga de una vez y, de inmediato, pasa junto a una vitrina. Al otro lado están los cocineros y usted les indicará las opciones de su gusto.
Hay doce tipos de ingredientes: cuatro salsas diferentes (mayonesa, mostaza, tomate y barbacoa); además: hongos frescos, pepinos, chile picante, lechuga, tomate cebolla, jamón, queso y tocineta ahumada, estos tres últimos vienen con algunos de los combos.
El resultado es una hamburguesa muy bien nutrida aunque, si usted lo desea, hay otras opciones, como, por ejemplo, hamburguesas de pollo, pollo a la barbacoa, costilla de cerdo a la barbacoa, bisté a la parrilla y chuleta ahumada.
Y, si usted es enemigo de la carne, aquí no lo abandonan: le ofrecen una hamburguesa con torta vegetariana, hecha de garbanzo molido, cebolla, ajo y perejil.
El asunto de tomar decisiones no ha terminado; ahora tendrá que escoger entre papas fritas o ensalada. Todos los combos vienen con refresco natural, pero, si prefiere tomarse una gaseosa, puede pedirla por ¢50 adicionales.
De fijo, de aquí nadie sale con hambre; y, si se da cuenta de que no le "cabe", puede pedir una bolsa y llevarse el resto a casa.
¿Comer por kilo?
Hamburguer Factory tiene tres restaurantes: uno, en el tercer piso del Mall San Pedro; otro, en Barrrio Amón; el tercero, en la Uruca. Todos trabajan con el sistema de combos; sin embargo, en este último, sus dueños acaban de introducir, además, el sistema de "comida por kilo".
"Lo pusimos porque este lugar es muy grande para manejar un solo concepto. Además, como muchos ticos están acostumbrados a comer casado para el almuerzo, quisimos darles la opción de comida típica por kilo", afirma Ebrahimi.
De este modo, si usted pide un plato surtido con carne, arroz, frijoles y ensalada, después se lo pesarán, y por cada medio kilo tendrá usted que pagar ¢750. Cada 100 gramos adicionales cuestan ¢200.
Como el negocio ha crecido tan rápidamente, sus dueños quieren llevar las cosas con más calma: no abrirán más restaurantes por el momento, sino que quieren centrarse en "detectar los posibles errores y trabajar para mejorar la calidad"... Y, mientras tanto, nosotros seguimos comiendo.
Cómo, dónde, cuándo
Lugar: Hamburguer Factory.
Dirección: Tercer piso del Mall San Pedro, en el área de comida (food court).
Horario: Todos los días, de 11 a. m. a 9:30 p. m.
Teléfono: 283-6348.
Dirección: Barrio Amón, 50 m al oeste del Centro Comercial El Pueblo.
Horario: De lunes a jueves, de 11 a. m. a 9 p. m. Los viernes y sábados, de 11 a. m. a 10 p. m. Los domingos, de 12 m. a 9 p. m.
Teléfono: 223-2686.
Dirección: La Uruca, frente a Automatra.
Horario: De lunes a jueves, de 11 a. m. a 9 p. m. Los viernes y sábados, de 11 a. m. a 10 p. m. Los domingos, de 12 m. a 9 p. m.
Teléfono: 257-7001.
Precios : Hay doce combos diferentes. Los hay con hamburguesa sencilla, con hamburguesa doble, con torta vegetariana (de garbanzos molidos, cebolla, ajo y perejil), con pollo, queso y tocineta, con pollo en salsa de barbacoa, con lomo encebollado, con costillas de cerdo en salsa de barcaboa y chuleta ahumada. Precios de los combos: De ¢895 a ¢1.395.
Calificación : Muy bueno