“Estoy muy emocionado. Estaba dispuesto a pagar hasta $130.000 porque tienen muchos seguidores en el mundo. Así que me parece un precio razonable”, dijo el satisfecho comprador, apellidado Chan.
Otras matrículas subastadas con éxito fueron Gundam, en honor al robot gigante que protagoniza una famosa serie japonesa de dibujos animados, Hahahaha, en aparente alusión a la onomatopeya de la risa, y Cgartime.
Esta última fue adquirida por una joyera de 41 años. “Cgar significa privado (en cantonés). Quiero tiempo para mí. Pero además Cgar se puede leer como puro (en inglés). Soy una gran aficionada a los puros”, explicó la compradora.
La idea de la original subasta procede del Departamento de Transportes de la región administrativa especial china, y se ha convertido en una actividad popular entre algunos ciudadanos.
Antes de la subasta, todos los interesados podían registrar una propuesta de nombre a cambio de un depósito de $640 , aunque a la hora de la verdad, los que pagaron más fueron los que se llevaron las matrículas más buscadas.
Es lo que le pasó a Andy Szeto, un dibujante de cómics de 40 años de edad, que perdió la oportunidad de conducir un vehículo con su personaje favorito de dibujos animados, el robot Gundam.
Ante la fuerte puja de otro aficionado, que pagó $14.000, Szeto perdió la matrícula.