Washington . Los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y de Estados Unidos, George W. Bush, se preparan para discutir diversos temas, entre ellos qué hacer con sus arsenales nucleares, en la finca rural del mandatario anfitrión en Texas.
Ambos mandatarios coincidieron el martes en que tienen demasiadas armas nucleares y hablaron de reducir sus arsenales de largo alcance a alrededor de una tercera parte de su tamaño actual. Pero Bush prefiere un acuerdo informal en ese sentido, mientras Putin desea un tratado de control de armas de corte tradicional.
Sin embargo, ambos han dado señales de ser flexibles, dando a entender que nada interferirá con su empeño de deshacerse de miles de armas nucleares.
Bush, quien fue el primero en hablar a la prensa en la Casa Blanca tras un encuentro de tres horas con Putin en la Oficina Oval el martes, dijo que su propuesta de limitarse a 1.700 y 2.200 ojivas nucleares de largo alcance para la próxima década es ``completamente concordante con la seguridad estadounidense''.
``Los niveles actuales de nuestras fuerzas nucleares no reflejan las realidades estratégicas de la actualidad'', dijo antes de partir hacia su hacienda en Crawford, Texas.
Putin hizo un comentario similar posteriormente, en la embajada rusa.
``La seguridad no se crea apilando metal o armas. Se crea por la voluntad política del pueblo, la nación estado y sus líderes'', dijo Putin.
En consecuencia, ante la nueva cálida relación entre Estados Unidos y Rusia, el gobierno de Moscú puede reducir en una tercera parte su arsenal nuclear.
Sin embargo, Putin prefiere fijar las reducciones en acuerdos formales. ``Desafortunadamente, el mundo está muy lejos de tener relaciones internacionales basadas solamente en la confianza'', indicó.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Editora nacion.com Fuente: agencias.